El diablo viste a la moda 2

El diablo viste a la moda 2 (2026)★ 6.4/10

The Devil Wears Prada 2

US · 119 min · 20 de abril de 2026

  • Comedia
  • Drama

Dirección: David Frankel

Guion: Lauren Weisberger, Aline Brosh McKenna

Segunda parte de El diablo viste a la moda.

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Reseñas

UUser-15046836598 de octubre de 2026
muy buena peli
JJezabel Bautista2 de octubre de 2026
no la eh visto aun
SSergio Manuel González27 de agosto de 2026
Lo que más destaco es la continuidad/homogeneidad en el estilo de llevar la historia. Se nota que es la 2 de la 1.
En actuación, nada que decir, pero tanto en esta como en la otra, no puedo con los personajes.
AAbel Jurado Muñoz16 de agosto de 2026
gracias
UUser-150356534214 de junio de 2026
buena
UUser-150334134521 de mayo de 2026
Contiene spoilers
muy buena
RRicardo A. Franco Farías6 de mayo de 2026
'The Devil Wears Prada 2' es una secuela a la altura de la icónica película original, que trae de vuelta a su elenco principal, para una historia similar y nostálgica. La película acierta en adaptarse a tiempos actuales y digitales, desde el interior de la evolución de la revista Runway, pasando por lo jocoso de ciertos términos. Buenas actuaciones por parte de Anne Hathaway, Stanley Tucci y Emily Blunt, pero es la leyenda Meryl Streep quien se lleva todos los focos al final, manteniendo el temple de Miranda, pese a todo. Acertadas incorporaciones de Kenneth Branagh, Lucy Liu y BJ Novak. También, buenos cameos por parte de personalidades y artistas. También una dirección interesante por parte de David Frankel, en una película visualmente interesante, musicalmente llamativa y con transiciones veloces pero positivas. La producción, de mucha altura. Los vestuarios, de nivel aceptable. Mucho mejor en escenografía. El guión no se arriesga mucho, y sabe sacar algo bueno de cada situación.
AAlma Raquel Alonso Lucena2 de mayo de 2026
Saliendo del estreno mundial de El Diablo viste a la moda 2.
Queda claro que esta secuela no busca repetir la fórmula de la primera versión.
No es tan descaradamente divertida, y tampoco contiene acidez punzante que hizo memorable a la original. En su lugar, apuesta por ser reflexiva y madura, y el resultado es una película que, aunque no reinventa, se afianza con dignidad a su esencia (y a su público meta).
La cinta aborda los costos de la ambición desmedida, los diferentes niveles del empoderamiento femenino, y la delgada línea que separa la excelencia del ego.
Miranda Priestly sigue siendo ella, una mujer firme, pero ahora se muestra mucho más compleja, y Anne Hathaway regresa con una Andy Sachs que ha madurado y que enfrenta dilemas éticos y a su vez, tiene una coraza de acero que le permite obtener autocontrol y ser resolutiva, regalando así, la humanidad necesaria que requiere todo lo que le rodea.
Las actuaciones son convincentes en general y no decepcionan (hay fan service).
Uno de los mayores aciertos es cómo incorpora temas actuales: la transformación radical que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación están provocando en la mayoría de los sectores, especialmente en el periodismo digital y las revistas de moda. La película ejemplifica con inteligencia la urgencia de adaptarse al nuevo ecosistema digital y corporativo.
Funciona también como una sátira a las esferas del poder y resalta la determinación que se necesita para ser una verdadera lideresa en tal mundo donde la incertidumbre impera.
Visualmente, la moda continua siendo la base, no obstante, siento que funge más de pretexto para hablar de cómo opera el capitalismo y las fusiones organizacionales.
Los atuendos son espectaculares y el escapismo visual está garantizado.
Hay una sorpresa en el tercer acto que obviamente vale el tiempo descubrir en pantalla grande.

Lo único que se le puede reprochar es que no se arriesga lo suficiente. No innova en el género ni recupera en sí la mordacidad de la primera entrega. Se percibe segura, “establecida”, y por supuesto, lo anterior, le ayuda a entregar una secuela entretenida, sin embargo, inevitablemente genera la sensación de que pudo haber sido más afilada.

Es una secuela digna, critica con demasiada elegancia al capitalismo de las altas esferas.
Recomendada especialmente si te gustó la primera y si quieres ver cómo evolucionan los arcos de estos personajes en un universo que ha cambiado tanto como el suyo.
SStevenCsMovies15 de julio de 2026
If there was ever a sequel that needed to be made, I didn’t think it would be THE DEVIL WEARS PRADA 2. Much like the original, this story picks up 20 years later, Andy (Anne Hathaway) now an award-winning journalist. Due to the drastically changing times, she and her team are fired through text. She is then hired back at Runway to help stave off controversy, reuniting with the cold and sharp Miranda (Meryl Streep) and her right-hand Nigel (Stanley Tucci). She also finds Emily (Emily Blunt), who is now a senior executive at Dior. This movie is more somber than the first, acknowledging the rise of click-bait social media and the fall of various forms of media. This movie tackles this head-on, while also being a fun and glamourous ride. The characters are the best part of this movie. You really want everything to work out for them. Each of them has terrific performances. The overall message gets a little naïve. I enjoyed the cameos I recognized. The music is popping off and catchy. I loved seeing these great characters together again. While the story might be forgettable, I still had a great time with THE DEVIL WEARS PRADA 2, and I believe you and your friends will too. Remember, when in doubt, strut.
CColor Kaagidham11 de mayo de 2026
D.
AAd astra10 de mayo de 2026
My bible
AAnder Cover7 de mayo de 2026
O primeiro é muito mais icônico e memorável pela estética e força dos personagens, mas falar bem a verdade, nunca achei essa Coca Cola toda também. Assemelha-se muito a outros filmes genéricos dos anos 2000, sem muita profundidade nas suas críticas, ficando só no superficial.

Neste segundo, sinto que a maturidade bateu (o que é ótimo), porém agora sem o mesmo charme que se tinha há 20 anos atrás. Como se o peso do tempo tivesse deixado todos fubangas querendo parecer chique, com o perdão dos trocadilhos de moda. Existem discursos um tanto protocolares, apesar das críticas serem pertinentes com o mundo atual. Entretanto, não gosto dos seus desfechos e conclusões de personagens e seus arcos.

Sem contar que a montagem é muito apressada, não deixa fluir nada, tudo é muito rápido sem respiro. Mesmo com tudo isso, suas ideias de se encaixar ao mundo de hoje são válidas, porém o que peca é seu texto. A sorte aqui é que temos excelentes atores nos papéis principais, que até disfarçam a precariedade do roteiro.

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