Cónclave

Cónclave (2024)★ 7.6/10

Conclave

PG · GB,US · 120 min · 30 de agosto de 2024

  • Drama
  • Suspenso

Dirección: Edward Berger

Guion: Robert Harris, Peter Straughan

Tras la muerte del Sumo Pontífice, el cardenal Lawrence dirige la secreta elección papal del Vaticano, descubriendo un espeluznante secreto que podría sacudir a la Iglesia católica hasta sus cimientos.

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Premios · 7 premios, 27 nominaciones

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Reseñas

BBuck_Pugh8 de agosto de 2025
La película tiene un buen ritmo y consigue ese ambiente tenso y ritualista de los temas religiosos. Sin embargo, el final es un poco decepcionante. Pero en general, es lo suficientemente sólida como para recomendarla.
AAn_Faulkner8 de agosto de 2025
Aunque no me gustó mucho el giro del final, tengo que decir que la escenografía y la fotografía son absolutamente impresionantes. Además, la banda sonora era muy emocionante y las interpretaciones me engancharon.
UUser-11172366688 de agosto de 2025
Los efectos visuales son solemnes y grandiosos. La iluminación y la banda sonora aumentan la inquietud y la tensión, manteniéndote en vilo hasta el final. La película deja al descubierto la corrupción y los deseos de la Curia. Los que predican la rectitud están llenos de vicios ocultos, mientras que los llamados herejes son los fieles a su corazón. Ironía en estado puro.
SSean_Simmons8 de agosto de 2025
La historia es bastante débil y decepcionante. No sé dónde creían que estaba la emoción, pero la película casi me duerme.
AAmolaspelis22 de junio de 2025
Conclave cuenta una historia sencilla pero atrapante. Lo que más resalta es su calidad visual: cada escena está cuidadosamente compuesta, con una paleta de colores muy bien elegida y planos que realmente capturan la atmósfera de intriga. Todo está hecho con mucha pulcritud, las escenas están muy bien representadas, con los colores y escenario perfecto, todo se complementa muy bien, una paleta de colores muy bien usada, y los planos son hermosos.


El guion me pareció sólido, aunque hubo algo curioso: en algunos momentos se interrumpen las explicaciones de los personajes. Sin embargo, esto se compensa porque esas dudas se aclaran cuando el protagonista enfrenta a los demás. Esa decisión narrativa me gustó.

Las actuaciones estuvieron a la altura. Además, no sobrecargaron la película de música innecesaria y el tema que escogieron acompaño toda la película en los momentos precisos, aumentando el ambiente de suspenso y tensión de la . El trabajo de sonido fue muy acertado.

En conclusión, Conclave es una película "sencilla" que a la vez narra una historia cargada de cosas relevantes, cómo los secretos y la lucha del personaje principal por decidir cómo lidiar con los dilemas que lo rodean, la variedad de opiniones y más que todo la intriga de saber que va a pasar, no obstante, no pasa desapercibido la forma sutil en la qu se critican y cuestionan varias posturas de la iglesia, incluyendo el papel limitado que se le da a la mujer.
LLucien Laverny19 de junio de 2025
Lo turbio pero a la vez lo intrigante y perdurable del Vaticano. Perdurable en la historia de la humanidad. Intrigante desde una perspectiva hollywoodense que a veces conoce muy bien de contextos históricos y los revela por anticipado con presagismo implacable.

Sea una película inspirada en una novela o una escenificación pura del Director, nos recuerda lo que implica la ceremonia mas "solemne" y milenaria en la historia de la humanidad.

El film Conclave despierta la inquietud del espectador sobre como en un ritual católico se reflejan las intrigas, disputas y traiciones por el poder que persiguen al hombre ancestralmente. La religión no es suficiente para esconder las verdaderas intenciones del hijo de Dios y que este separe el poder político del religioso donde el racionalismo choca con la fé y la naturaleza del hombre con lo divino.
JJuan Diego Berrio5 de junio de 2025
Con una solemnidad casi hipnótica, Cónclave nos abre las puertas de uno de los procesos más herméticos y enigmáticos de la Iglesia Católica: la elección del nuevo Papa. Dirigida con temple y precisión por Edward Berger, esta adaptación de la novela de Robert Harris no se contenta con mostrar las formas del ritual. Prefiere, más bien, indagar en lo que se esconde detrás de los muros dorados del Vaticano: el temor, la ambición, la duda y la fragilidad de los hombres de fe.

La historia arranca tras la muerte repentina del pontífice en funciones. Pronto, los cardenales más influyentes del mundo se reúnen en la Capilla Sixtina para llevar a cabo el cónclave, ese proceso milenario envuelto en secretos y humo blanco. Pero lo que debería ser un acto sagrado, marcado por la reflexión y la guía divina, pronto se convierte en un tablero de ajedrez donde cada jugador guarda sus propias cartas, y donde el protagonista, el cardenal Lawrence —interpretado con sobriedad y humanidad por Ralph Fiennes—, se verá obligado a enfrentar revelaciones que podrían sacudir los cimientos de la Iglesia misma.

Lejos de apostar por el espectáculo fácil o el escándalo gratuito, Cónclave avanza como un thriller contenido, elegante y cargado de tensión silenciosa. Berger construye una atmósfera asfixiante pero sobria, donde cada mirada, cada susurro y cada voto parece tener el peso de siglos de historia. El elenco, que incluye nombres como Stanley Tucci, John Lithgow e Isabella Rossellini, se mueve con soltura dentro de esta coreografía de solemnidad y desconfianza, aportando matices a una narrativa que evita caer en el maniqueísmo.

La película, sin embargo, no ha estado exenta de debate. Su inclusión de una figura inesperada —un cardenal cuya identidad desafía las normas tradicionales del Vaticano— ha sido vista por algunos como un giro arriesgado, tal vez provocador. Pero más allá de la polémica, lo cierto es que Cónclave utiliza esa revelación como una herramienta para interrogar el verdadero significado del liderazgo espiritual en un mundo que cambia, a veces, más rápido que las instituciones que lo rigen.

Con un guion medido y una puesta en escena sobria, Cónclave no busca escandalizar ni emitir juicios rápidos. Su interés está en mostrar cómo el poder, incluso en los lugares más sagrados, puede verse atrapado por las mismas tensiones humanas de siempre: la lealtad, la ambición, el miedo y, en última instancia, la esperanza. En su núcleo, es una película que habla de fe, sí, pero también de incertidumbre. De cómo incluso los hombres más cercanos a Dios pueden perderse en sus propios laberintos.
JJeissy Cisneros29 de mayo de 2025
Contiene spoilers
"Conclave" va más allá de la superficie de los ritos y las votaciones para explorar temas de profundo calado. La película plantea preguntas sobre la naturaleza de la fe en un mundo cada vez más secularizado, la tensión entre la tradición y la necesidad de renovación, y la capacidad de una institución milenaria para adaptarse a los desafíos contemporáneos. Los Cardenales no son presentados como figuras unidimensionales, sino como hombres complejos con sus propias dudas, secretos y vulnerabilidades, lo que humaniza un proceso a menudo percibido como impenetrable.

La política interna de la Iglesia se revela en toda su complejidad: alianzas cambiantes, favores pasados, y el peso de escándalos latentes. La película sugiere que, si bien la elección papal está imbuida de un aura divina, también es un proceso inherentemente humano, sujeto a las mismas pasiones y juegos de poder que cualquier otra institución.

Edward Berger, dota a "Conclave" de una estética visual impecable. La cinematografía es suntuosa, capturando la majestuosidad de los escenarios vaticanos y la claustrofobia inherente al cónclave. El ritmo de la película es deliberadamente pausado, lo que permite al espectador sumergirse en la atmósfera de reflexión y tensión contenida. Esta cadencia, aunque no apta para todos los públicos, es esencial para la construcción de los personajes y la profundización en los temas.

Los personajes de "Conclave" son el verdadero corazón de la película, conformando un elenco de figuras complejas que reflejan las múltiples facetas de la Iglesia Católica y la naturaleza humana. Desde el Cardenal Lawrence (Ralph Fiennes), el pragmático y atormentado decano que guía el proceso, hasta el astuto Cardenal Lomeli (Stanley Tucci), estratega político del Vaticano, cada cardenal es más que un simple arquetipo. Vemos al progresista y pastoral Cardenal Bellini (John Lithgow), en contraste con el intransigente y tradicionalista Cardenal Tremblay (Sergio Castellitto), creando una dinámica de tensión ideológica constante. A ellos se suma el Cardenal Adeyemi (Lucian Msamati), cuya presencia subraya la creciente influencia de la Iglesia en el Sur global y aporta una perspectiva fresca y a veces desilusionada.

Estos personajes no son meros participantes en un rito; son hombres con sus propias ambiciones, secretos y luchas de fe. La película los humaniza, mostrando sus dudas, sus miedos y las presiones personales que enfrentan al tomar una decisión que afectará a millones. A través de sus diálogos y confrontaciones, "Conclave" explora la dualidad entre la vocación espiritual y la ineludible política dentro de la institución eclesiástica. Incluso la presencia de la Hermana Agnes (Isabella Rossellini), aunque sin voto, añade una capa de devoción silenciosa y servicio, equilibrando el drama de las intrigas de poder.

En conjunto, este elenco de personajes crea un microcosmos fascinante, donde la elección papal se convierte en un escenario para analizar la moralidad, el liderazgo y la capacidad de una institución milenaria para adaptarse a los desafíos del mundo moderno. Sus complejidades y las relaciones que se desarrollan entre ellos son lo que eleva a "Conclave" de un simple thriller a un profundo estudio de la condición humana y la fe en el contexto de una de las organizaciones más influyentes de la historia.La recepción de "Conclave" ha sido mayoritariamente positiva, destacando las actuaciones, el guion inteligente y la inmersión en un mundo poco conocido. Sin embargo, el final de la película ha generado cierto debate. Si bien para muchos es una resolución audaz y consecuente con los temas explorados, para otros, podría sentirse como un giro un tanto "insertado" o "sorpresivo", que busca dejar un mensaje particular sobre el futuro de la Iglesia.

En definitiva, "Conclave" es un artículo cinematográfico que no solo entretiene, sino que también invita a la reflexión. Es un thriller intelectual y un drama psicológico que ofrece una ventana fascinante al corazón de la Iglesia Católica, examinando no solo quién será el próximo Papa, sino también qué tipo de Iglesia está dispuesta a elegir. Su sofisticación narrativa y sus sólidas actuaciones la convierten en una obra notable dentro del panorama cinematográfico actual.
LLiodeseriesycine27 de mayo de 2025
Siempre fui muy critico con este tipo de películas religiosas mas si vienen del lado católico, me cuesta separar la historia verdadera de la iglesia que se hizo a base de muertes horrendas y sangre inocente, pero en fin, también la curiosidad mata al gato y no esta mal saber el proceso interno de la elección de un papa, mas si viene con chismes mas un final poco realista pero audaz.
MMariluz Franco26 de mayo de 2025
Es una historia de intriga, en donde los secretos están en el lugar menos pensado, pues los hechos corruptibles se han visto principalmente en otros ámbitos, como la política. Respecto a la parte técnica de la película, tiene muy buenas tomas.
TThaily25 de mayo de 2025
Contiene spoilers
Conclave" , la esperada adaptación cinematográfica de la exitosa novela de Robert Harris, dirigida por el aclamado Edward Berger (conocido por su visceral trabajo en "Sin Novedad en el Frente"), se ha consolidado como una de las piezas más tensas y reflexivas del cine dramático de 2024. Lejos de las explosiones o los giros sobrenaturales, Berger nos sumerge en un campo de batalla mucho más íntimo y peligroso: los pasillos laberínticos de la Capilla Sixtina y las mentes de los cardenales que deciden el futuro de la Iglesia Católica.

La película comienza con la inesperada muerte del Papa, lo que desencadena el milenario ritual del cónclave. Ralph Fiennes, en una interpretación magistralmente contenida, da vida al Cardenal Lawrence, el decano del Colegio Cardenalicio, cuya principal tarea es asegurar la elección de un nuevo Pontífice. Sin embargo, lo que parece un proceso de fe y deliberación se revela rápidamente como un complejo tapiz de política, ambición personal, lealtad y, a veces, pura hipocresía.

Berger, con su característica dirección sobria pero penetrante, logra que la claustrofobia del cónclave se sienta palpable. Cada mirada, cada susurro, cada movimiento calculado en los opulentos escenarios vaticanos, está cargado de significado. La película no se limita a mostrar la superficie de la intriga; se adentra en las convicciones morales y los tormentos existenciales de hombres que, a pesar de su investidura, son profundamente humanos.

El guion de James Graham es un tour de force dialéctico. Las conversaciones entre los cardenales, llenas de referencias teológicas y tácticas políticas, son afiladas y absorbentes. Los diálogos, aunque a veces densos, nunca se sienten artificiales; están imbuidos de la historia y el peso de una institución milenaria. Los debates sobre el futuro de la Iglesia en un mundo cambiante —la secularización, el escándalo de los abusos, la ortodoxia frente a la modernidad— resuenan con una relevancia innegable.

El elenco es, sencillamente, una orquesta de talentos. Junto a Fiennes, Stanley Tucci brilla como el astuto Cardenal Bellini, un pragmático de la vieja guardia. John Lithgow aporta una vulnerabilidad conmovedora como el Cardenal Tremblay, un progresista. Pero quizás la revelación más impactante es Lucian Msamati como el Cardenal Adeyemi, cuya calma y sabiduría ocultan una fuerza inmensa.

"Cónclave" no es una película para todos. Su ritmo deliberado y su fuerte dependencia de la conversación y la tensión psicológica pueden no satisfacer a quienes buscan acción explosiva. Sin embargo, para aquellos que aprecian el drama inteligente, la actuación de primer nivel y una exploración profunda de temas universales como el poder, la fe y la moralidad, esta es una obra cinematográfica imprescindible. Deja al espectador con preguntas cómodas y una fascinación renovada por los hilos invisibles que mueven las instituciones más antiguas del mundo.

Veredicto: Un drama cerebral y magníficamente accionado, que transforma la intriga vaticana en una poderosa meditación sobre la fe y la política humana. Una de las películas más destacadas de 2024.
YYolo Macho23 de mayo de 2025
Es interesante poder ver como esta película nos muestra una realidad visible donde para elegir al papa hay una batalla entre la perfección y la humanidad siendo revelados los errores que no los Dejan avanzar en el proceso para ser elegidos. recomendada para compararla con la actual elección del papa

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