La vida soñada de Miss Fran

La vida soñada de Miss Fran (2023)★ 7.0/10

Sometimes I Think About Dying

PG-13 · US · 94 min · 19 de enero de 2023

  • Comedia
  • Drama
  • Romance

Dirección: Rachel Lambert

Guion: Stefanie Abel Horowitz, Kevin Armento, Katy Wright-Mead

Una mujer debe superarse a sí misma para encontrar el amor.

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Reseñas

LLachicanostalgia27 de noviembre de 2024
Me gustó bastante, el desarrollo del personaje principal es interesante, de a ratos era un poco pausada, pero creo que ayudaba a sentirte parte de lo que estaba ocurriendo.

El personaje principal de perfil bajo y con un trabajo común y corriente, cambia su forma de ver las cosas al conocer a una persona ajena a la situación. Alguien que le presta atención, que se interesa por ella y así entabla una relación de amistad/amor que cambia sus expectativas para siempre.
LLucianoAvila31 de agosto de 2024
Como introvertido y tímido en rehabilitación, me es imposible observar a Fran y no ver en ella una versión pasada (y a veces aún presente) de mí mismo. No recuerdo una película que transmita mejor cómo se vive la introversión, al punto que se siente como una obra que solo podría haber sido pensada y lograda de forma tan realista por una persona que haya vivido años de situaciones así.

Llegamos a conocer poco de Fran, solo mediante un puñado de cosas que deja vislumbrar entre sus silencios, pero a la vez, estos silencios, su poca especificidad y caracterización, nos dan espacio para proyectar parte de nosotros en ella.


Cuando veo a Fran tener fantasías suicidas, recuerdo mis depresiones invisibles para el resto, con esos flashes de imágenes mentales que se dan de forma casi espontánea, sin un disparador, en plena cotidianeidad y que uno termina normalizando.

Cuando veo a Fran acostarse rendida en el piso, recuerdo el cambio de perspectiva y la extrañamente reconfortante sensación de firmeza que dan el estar tirado en el suelo.

Cuando veo que Fran no sabe qué decir o no se atreve a hacerlo, recuerdo las veces que no dije lo que pensaba por miedo a que conciban algo negativo de mí, al punto de callar tanto que una vez una amiga de mi hermana le preguntó si yo era mudo.

Cuando veo a Fran mostrarse incapaz de mantener una conversación normal o fluida, recuerdo silencios incómodos que no supe llenar o al menos no supe no padecer.

Cuando veo que Fran dice algo incómodo sin darse cuenta… me es imposible recordar algo en particular, porque me pasó demasiadas veces.

Cuando veo la falta de adaptación que todo esto le trae a Fran, recuerdo esa sensación de autodesprecio y de creer que hay algo mal en uno. Recuerdo cuando me culpaba por cosas fuera de mi control, y puntualmente cuando le pregunté a mi psicóloga si por mis dificultades sociales creía que yo podría tener Asperger, y ella con razón se rió.


El problema de Fran se reduce a que no se anima a mostrarse como es, porque a veces creemos que el problema es lo que somos y entonces tendemos a ocultarlo. Pero irónicamente, lo que Fran no ve, es que mostrarse no sería un problema, sino una solución.


Lo bueno, es que Fran también me hace ver todo lo que he avanzado.



Y para quien quiera saber qué hacer en estos casos, es simple: hay que ir a terapia.

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