La sociedad de los poetas muertos

La sociedad de los poetas muertos (1989)★ 8.2/10

Dead Poets Society

PG · US · 128 min · 2 de junio de 1989

  • Comedia
  • Drama

Dirección: Peter Weir

Guion: Tom Schulman

Un nuevo profesor no convencional enseña a un grupo de jóvenes varones de familias conservadoras a ver la vida con una mirada de libertad, a luchar contra la opresión, a cuestionar las normas sociales y a seguir sus propios sueños y pasiones.

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Premios · 3 premios, 11 nominaciones

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Reseñas

EEsteban Eordogh10 de mayo de 2026
A veces una película no se ve solo con los ojos, sino con esa parte del pecho que todavía guarda los sueños que no nos atrevimos a contar. La sociedad de los poetas muertos es, para muchos de nosotros, ese recordatorio doloroso y hermoso de que la vida se nos escapa entre los dedos mientras intentamos cumplir las expectativas de los demás.
​Aquí te dejo mi sentir sobre esta obra:
​El peso de la libertad
​Lo que hace que esta película siga doliendo (y sanando) después de tantas décadas no es solo la actuación magistral de Robin Williams. Es el reflejo de ese momento exacto en la juventud donde descubres que tienes una voz propia, pero el mundo —representado por los fríos pasillos de Welton— está diseñado para silenciarla.
​El profesor John Keating no enseña literatura; enseña a existir. Cuando les pide a los chicos que arranquen las páginas de sus libros de texto, no está atacando a la academia, está atacando a la rigidez del espíritu. Nos recuerda que la poesía no es un adorno, sino el combustible que necesitamos para no morir en vida.
​La tragedia del "deber ser"
​Es imposible no romperse con la historia de Neil Perry. Su lucha es la de tantos: el deseo genuino de crear frente a la muralla de hierro de un padre que confunde el amor con el control. La película nos muestra que el "Carpe Diem" no es un eslogan alegre para poner en una taza de café; es un llamado peligroso y urgente. Vivir bajo tus propios términos tiene un costo, y a veces la sociedad (o la familia) prefiere un hijo roto antes que un hijo libre.
​Lo que nos queda
​El final no es un "fueron felices para siempre". Es una victoria agridulce. Ver a Todd Anderson —el chico tímido que no podía ni hablar en clase— subirse al pupitre para decir "Oh Capitán, mi Capitán", es uno de los actos de rebelión más humanos de la historia del cine. Es el triunfo de la identidad sobre el miedo.
​Evaluación
​Esta película es un abrazo y una sacudida al mismo tiempo. Si alguna vez sentiste que estabas viviendo la vida de alguien más, esta obra te pertenece.
​Calificación: 💫💫💫💫💫 (5/5 estrellas)
​Nota al pie: La próxima vez que camines por un pasillo lleno de fotos viejas, escucha con atención. Tal vez todavía puedas oír el susurro de quienes nos precedieron, recordándonos que nuestro paso por aquí es breve, pero puede ser extraordinario.
Cchloesthh2 de abril de 2026
Solo se que me lloré todo
AAnora7 de enero de 2026
Debió ganar el oscar de ese año.
JJoy Sandy Damares17 de noviembre de 2025
Durante mucho tiempo, El club de los poetas muertos fue la película de mi vida. Sigue siendo una de las que veo antes de dormir. Marcó mi adolescencia y me inspiró de muchas maneras. Robin Williams merecía el Óscar por su estupenda actuación. No creo que el final sea injusto; creo que es justo porque retrata la opresión y el conservadurismo de aquella época. ¡Muy recomendable!
GGuiño Guiño23 de septiembre de 2025
Esta película es una guía generacional. De gran influencia en los espectadores, principalmente en docentes, tiene un valor motivacional que es agradable compartir de cuando en cuando.
MMaria Gracia Esponda7 de mayo de 2025
Contiene spoilers
Dead Poets Society es, sin duda, una de mis películas favoritas. Me sentí completamente identificada con Neil, ya que ambos estamos luchando por estudiar actuación y seguir lo que realmente amamos, a pesar de las dificultades. La película me hizo reflexionar sobre la importancia de perseguir nuestros sueños, incluso cuando el camino no es fácil y la vida se siente en contra.

Coincido completamente con el mensaje de que la poesía, la belleza y el amor son esenciales para vivir. Son lo que nos da sentido y nos conecta con lo que realmente somos. El sacrificio que Neil hace me hizo entender el dolor detrás de su decisión, una decisión que, aunque trágica, refleja la desesperación de no poder ser uno mismo bajo tantas presiones.

Es una película que toca el alma y reafirma mi convicción de que debemos luchar por nuestras pasiones
44saxon5 de enero de 2021

Sosiego en la poesía

Esta trágica y apasionada película nos hace parte de una historia sobre amor a la literatura y sobre la influencia que tienen los buenos profesores en las personas que llegamos a ser.
EEsteban Eordogh JR.11 de octubre de 2025
An AI couldn't possibly capture the raw, aching sincerity of a film like Dead Poets Society. It's a movie that hits you right in the gut, a necessary punch of life and sorrow.
It’s set in the stifling, traditional world of Welton Academy in 1959, an environment obsessed with "Tradition, Honor, Discipline, Excellence." The air itself feels starched and formal until John Keating, played by the irreplaceable Robin Williams, arrives to teach English. He's not just a teacher; he's a hurricane of humanism wrapped in a tweed jacket.
Keating doesn't just teach poetry; he uses it to teach the boys how to live. Standing on desks, tearing pages out of textbooks, whispering "Carpe Diem" (Seize the Day) into their fearful, ambitious, and confused young minds. He doesn't just want them to succeed in the cold, corporate world their fathers demand; he wants them to find their own authentic roar.
The film's true heart lies in the students, particularly Neil Perry (Robert Sean Leonard) and Todd Anderson (Ethan Hawke). Neil is the charismatic leader crushed under the weight of an iron-fisted father. Todd is the shy, stuttering soul haunted by his older brother's legacy. Keating gives them permission to dream, to be vulnerable, and to challenge the suffocating norms. Watching Neil finally pursue his passion for acting, and Todd finally find his voice in a moment of sheer, improvised brilliance, is intensely moving.
The film is not a simple feel-good tale. It deals with the brutal reality of what happens when a spirit—any spirit—is crushed by conformity and fear. The inevitable conflict between Keating's radical freedom and the school's rigid authoritarianism leads to a gut-wrenching tragedy that forces the boys to face the real cost of being extraordinary.
The final, iconic scene is less a triumph and more an act of defiant, desperate love. It's a moment that asserts that some ideas—the belief in self, the power of a single voice, the call to truly live—can't be signed away or expelled.
It’s messy, perhaps a bit sentimental at times, but it is unapologetically human. It will make you question your own complacency, your own deferred dreams. It is a stirring, necessary story about the fire a great teacher can light in the hearts of the young.
Star Value: \star \star \star \star (4 out of 5 stars)
Ttatstats6 de agosto de 2025
Chorei no final
TTTTTatiana3 de marzo de 2023

It is more passionate than speculative.

A movie educates traditional education. It is more passionate than speculative. Neil's suicide raised more acute questions. When freedom encounters resistance from reality, how to avoid the tragedy from happening? It is due to the extremely important and beautiful self-questioning of the film itself, but there is no self-answer, no exploration, and no attempt to throw it to the audience. It may still be an idealistic elegy, but at the same time it is the irresponsibility of the film author.
FFilmX519 de enero de 2023

Are you dead

Only after watching this movie did I realize I had been dead for a long time.
Iisafonss25 de diciembre de 2021

.

esse filme é incrível, VEJAM

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