
Un príncipe en Nueva York (1988)★ 7.2/10
Coming to America
- Comedia
- Romance
Dirección: John Landis
Guion: Eddie Murphy, David Sheffield, Barry W. Blaustein
Un príncipe africano muy consentido viaja a Queens, Nueva York, y se infiltra para encontrar una esposa a la que pueda admirar por su inteligencia y fuerte voluntad.
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El personaje menos esperado de su carrera es el favorito del actor Eddie Murphy 😄 ¡Adivina!
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"Um príncipe em Nova York (Coming to America)
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Colecionando emoções com Charlie18 de abril de 2023
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"Semmi I want a woman that will arouse my intellect as well as my loins."
C

Charlie'sMovieMoveIt27 de marzo de 2023
0Reparto y equipo
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Paul BatesOha
Eddie MurphyPrince Akeem
Garcelle BeauvaisRose Bearer
Victoria DillardBather
James Earl JonesKing Jaffe Joffer
Madge SinclairQueen Aoleon
Sheila JohnsonLady-in-Waiting
Arsenio HallSemmi
Calvin LockhartColonel Izzi
Vanessa Bell CallowayImani Izzi
Jake SteinfeldCab Driver
Cuba Gooding Jr.Boy Getting HaircutVideos
Ver todo ›Premios · 0 premios, 2 nominaciones
Ver todo ›- NominadoAcademy Awards, USA 1989Oscar · Mejor diseño de vestuario
- NominadoAcademy Awards, USA 1989Oscar · Mejor maquillaje
Reseñas
E
Esteban Eordogh21 de mayo de 2026
Esteban Eordogh21 de mayo de 2026Hay comedias que se ven con los ojos de la nostalgia, y luego está Un príncipe en Nueva York (1988). Volver a ella es como ponerse ese suéter viejo que ya está un poco desgastado, pero que sigue siendo el más cómodo del armario. En una época donde el cine de humor actual parece obsesionado con el chiste rápido o la ironía cínica, esta película se siente como un abrazo sincero de otra era.
Lo hermoso de la historia no es el contraste obvio entre la opulencia de Zamunda y la crudeza de Queens; es el corazón que Eddie Murphy le pone a Akeem. Hay una ternura genuina en este príncipe que lo tiene todo, pero que renuncia a sus privilegios solo por el deseo tan humano de ser amado por lo que es, y no por lo que lleva en la cabeza.
Verlo limpiar pisos con una sonrisa de oreja a oreja o emocionarse con el metro neoyorquino te hace conectar con esa parte de nosotros que alguna vez quiso empezar de cero, con la inocencia intacta.
Lo que de verdad se queda en el corazón:
La barbería My-T-Sharp: Más allá de las risas (que son muchas), esas escenas capturan la esencia de la vida comunitaria. Es ese rincón del barrio donde la gente va a arreglar el mundo, a discutir de boxeo y a sentirse acompañada.
La química invisible: La amistad entre Akeem y Semmi (Arsenio Hall) se siente real. Tienen esa dinámica de amigos de toda la vida donde uno es el cómplice sensato y el otro el que mete la pata, pero se cuidan las espaldas sin dudarlo.
El romance con los pies en la tierra: Shari Headley (Lisa) le da a la película el cable a tierra que necesita. Su romance con Akeem no se siente prefabricado; avanza a través de conversaciones reales en paseos nocturnos, lejos de los lujos reales.
Por supuesto, la película tiene sus costuras de los años 80: algunos chistes han envejecido con cierta rigidez y el ritmo se toma su tiempo, pero se le perdona todo. El despliegue de talento de Murphy y Hall interpretando a múltiples personajes secundarios es una genialidad artesanal que hoy en día se extraña, una muestra de amor puro por el arte de hacer reír.
Al final, Un príncipe en Nueva York no es solo una película sobre un rey en potencia; es una carta de amor a la dignidad del trabajo, a la búsqueda de la autenticidad y a la idea de que el verdadero valor de una persona se mide por cómo trata a los demás cuando nadie lo está mirando.
Evaluación
💫💫💫💫 (4 de 5 estrellas)
Una joya con alma, imperfecciones entrañables y un optimismo que hoy en día es un bálsamo necesario.
Lo hermoso de la historia no es el contraste obvio entre la opulencia de Zamunda y la crudeza de Queens; es el corazón que Eddie Murphy le pone a Akeem. Hay una ternura genuina en este príncipe que lo tiene todo, pero que renuncia a sus privilegios solo por el deseo tan humano de ser amado por lo que es, y no por lo que lleva en la cabeza.
Verlo limpiar pisos con una sonrisa de oreja a oreja o emocionarse con el metro neoyorquino te hace conectar con esa parte de nosotros que alguna vez quiso empezar de cero, con la inocencia intacta.
Lo que de verdad se queda en el corazón:
La barbería My-T-Sharp: Más allá de las risas (que son muchas), esas escenas capturan la esencia de la vida comunitaria. Es ese rincón del barrio donde la gente va a arreglar el mundo, a discutir de boxeo y a sentirse acompañada.
La química invisible: La amistad entre Akeem y Semmi (Arsenio Hall) se siente real. Tienen esa dinámica de amigos de toda la vida donde uno es el cómplice sensato y el otro el que mete la pata, pero se cuidan las espaldas sin dudarlo.
El romance con los pies en la tierra: Shari Headley (Lisa) le da a la película el cable a tierra que necesita. Su romance con Akeem no se siente prefabricado; avanza a través de conversaciones reales en paseos nocturnos, lejos de los lujos reales.
Por supuesto, la película tiene sus costuras de los años 80: algunos chistes han envejecido con cierta rigidez y el ritmo se toma su tiempo, pero se le perdona todo. El despliegue de talento de Murphy y Hall interpretando a múltiples personajes secundarios es una genialidad artesanal que hoy en día se extraña, una muestra de amor puro por el arte de hacer reír.
Al final, Un príncipe en Nueva York no es solo una película sobre un rey en potencia; es una carta de amor a la dignidad del trabajo, a la búsqueda de la autenticidad y a la idea de que el verdadero valor de una persona se mide por cómo trata a los demás cuando nadie lo está mirando.
Evaluación
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A
Aria_Dudley14 de julio de 2025
Aria_Dudley14 de julio de 2025¿La razón por la que las comedias americanas no están a la altura de las británicas? Intérpretes como Eddie Murphy y Jim Carrey que lo llevan todo al extremo.
A
Ashley_Gresham14 de julio de 2025
Ashley_Gresham14 de julio de 2025La trama es bastante predecible, pero el palacio deslumbrante, las capas de piel de león y leopardo, y la corona incrustada de corales y gemas hacen que el aspecto visual sea vibrante y cautivador. Y el casting es perfecto: actores altos, apuestos y con una piel radiante que redefinen por completo la percepción de la belleza negra.
U
User-134121299721 de febrero de 2025
User-134121299721 de febrero de 2025Un Príncipe en Nueva York (Coming to America, 1988) es una de esas películas que han trascendido el tiempo gracias a su carismático protagonista y su humor ligero. Dirigida por John Landis y con Eddie Murphy en su mejor momento, la cinta mezcla la comedia con un toque de cuento de hadas moderno, aunque no sin sus fallas.
El mayor atractivo del filme es, sin duda, Murphy, quien no solo lleva el peso de la historia, sino que además demuestra su talento camaleónico interpretando varios personajes con una facilidad impresionante. Su química con Arsenio Hall, quien también se luce en múltiples papeles, le da frescura a la historia. Sin embargo, el guion no siempre está a la altura de su protagonista. Aunque la premisa es atractiva, la narrativa es predecible y se apoya demasiado en los clichés de la comedia romántica, lo que hace que algunas situaciones pierdan impacto.
A nivel visual, la película hace un buen trabajo al contrastar la opulencia de la realeza con la realidad urbana de Nueva York, pero la dirección de Landis es funcional más que innovadora. Si bien hay escenas memorables, la película se alarga innecesariamente en ciertos momentos, lo que puede restarle ritmo.
Dicho esto, Un Príncipe en Nueva York sigue siendo una comedia efectiva. Su humor, aunque a veces exagerado, logra conectar con el espectador, y su encanto es innegable. No es la obra maestra de la comedia, pero sí una película entretenida que vale la pena ver, sobre todo por la energía y versatilidad de Murphy.
En resumen, una comedia con momentos brillantes y otros más convencionales, pero que se mantiene como un referente del género gracias a su protagonista y su entrañable sentido del humor.
El mayor atractivo del filme es, sin duda, Murphy, quien no solo lleva el peso de la historia, sino que además demuestra su talento camaleónico interpretando varios personajes con una facilidad impresionante. Su química con Arsenio Hall, quien también se luce en múltiples papeles, le da frescura a la historia. Sin embargo, el guion no siempre está a la altura de su protagonista. Aunque la premisa es atractiva, la narrativa es predecible y se apoya demasiado en los clichés de la comedia romántica, lo que hace que algunas situaciones pierdan impacto.
A nivel visual, la película hace un buen trabajo al contrastar la opulencia de la realeza con la realidad urbana de Nueva York, pero la dirección de Landis es funcional más que innovadora. Si bien hay escenas memorables, la película se alarga innecesariamente en ciertos momentos, lo que puede restarle ritmo.
Dicho esto, Un Príncipe en Nueva York sigue siendo una comedia efectiva. Su humor, aunque a veces exagerado, logra conectar con el espectador, y su encanto es innegable. No es la obra maestra de la comedia, pero sí una película entretenida que vale la pena ver, sobre todo por la energía y versatilidad de Murphy.
En resumen, una comedia con momentos brillantes y otros más convencionales, pero que se mantiene como un referente del género gracias a su protagonista y su entrañable sentido del humor.
C
Cassidy_Mcgee14 de julio de 2025
Cassidy_Mcgee14 de julio de 2025A razão pela qual as comédias americanas não estão à altura das britânicas? Atores como Eddie Murphy e Jim Carrey continuam levando tudo ao exagero.
S
sepky214 de julio de 2025
sepky214 de julio de 2025O enredo é bastante clichê, mas o palácio deslumbrante, as capas de pele de leão e leopardo e a coroa incrustada de coral e pedras preciosas tornam o visual vibrante e cativante. E o elenco é impecável: atores altos e bonitos, com pele radiante, que redefinem completamente a percepção da beleza negra.
N
Neil_Gross14 de julio de 2025
Neil_Gross14 de julio de 2025The plot is quite cliched, but the stunning palace, the lion and leopard fur capes, the coral-and-gem-encrusted crown make the visuals vibrant and captivating. And the casting is spot-on: tall, handsome actors with radiant skin that completely redefine perceptions of Black beauty.
S
Sean_Wood14 de julio de 2025
Sean_Wood14 de julio de 2025The reason American comedies don’t measure up to British ones? Performers like Eddie Murphy and Jim Carrey taking everything way over the top.
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Ema93905 de enero de 2021Uma das grandes comédias dos anos 90
Na trama, um príncipe africano viaja até Nova York para encontrar uma esposa que honre as suas premissas morais. No lugar, no entanto, o homem encontrará diversas novas aventuras e, até mesmo, um trabalho. Uma das maiores comédias dos anos 80, "Um Príncipe em Nova York" é fantástico, trazendo uma história irretocável e verdadeiramente hilária, uma direção segura do ótimo John Landis e uma das grandes atuações da carreira de Eddie Murphy.
N
NUNO-995 de enero de 2021
NUNO-995 de enero de 2021Com Eddie Murphy
A década de 1980 marcou o cinema de ação, com seus brucutus. Mas a comédia também teve um destaque grande nesse período. Em "Um Príncipe em Nova York", Eddie Murphy interpreta um monarca africano extremamente mimado que viaja para os EUA e se disfarça de plebeu para encontrar uma esposa que ele possa respeitar pela inteligência. Obviamente cheio de clichês do gênero, o filme do diretor John Landis (do já clássico "Um Lobisomem Americano em Londres" – filme de 1981) utiliza desses clichês para estruturar uma história engraçada, romântica e leve.




















