
Una luz en el infierno (1993)★ 7.9/10
A Bronx Tale
- Crimen
- Drama
Dirección: Robert De Niro
Guion: Chazz Palminteri
Un padre se preocupa cuando su hijo entabla amistad con un gánster local en los 60.
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Reseñas
U
User-150448222421 de septiembre de 2026
User-150448222421 de septiembre de 2026Contiene spoilers
Es muy buena la app te pido una reseña de cinco mil palabras pero es muy buena la aplicación te la recomiendo
L
lautaro gómez chomyk21 de junio de 2026
lautaro gómez chomyk21 de junio de 2026hfkghucfudcgckgychhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhditsdrtsrtsxruszxurzshjrfse4rayeahtazerazera<eraz<erazerasr5tsrsrtsrysjszrtyjrfyisryiyjsrsur6iutyssjrtyryutyisrtdiry5t67odft7yuidtyiduih
U
User-150341921930 de mayo de 2026
User-150341921930 de mayo de 2026D
E
Enmanuel Charaima17 de diciembre de 2025
Enmanuel Charaima17 de diciembre de 2025es Bueno la Película Y la Aplicación
B
Brionna_Hartman7 de julio de 2025
Brionna_Hartman7 de julio de 2025En su debut como director, Robert De Niro ofrece una emotiva historia callejera de gánsteres. La película está llena de momentos conmovedores, frases memorables y una banda sonora espectacular. Su mayor fuerza reside en los guiños inteligentes a Martin Scorsese, con homenajes sutiles y afectuosos a Buenos muchachos.
S
Salomão0057 de julio de 2025
Salomão0057 de julio de 2025La cultura mafiosa está profundamente arraigada en la vida italoamericana, por lo que no sorprende que el debut como director de Robert De Niro se centre en la mafia. Sin embargo, la película late sorprendentemente con romance e idealismo.
I
ignacio peña11 de diciembre de 2024
ignacio peña11 de diciembre de 2024Contiene spoilers
Durante la tensión racial de los sesenta, el hijo (Lillo Brancato) de un conductor (Robert De Niro) de autobús respeta a un jefe (Chazz Palminteri) mafioso.
A bronx tale es junto a "El buen pastor", una de las dos películas que dirigió hasta la fecha el sobresaliente Bobby De Niro. Esta película es la cabal prueba de que la inexperiencia no es necesariamente sinónimo de calidad deficiente: el guion de Chazz Palmintieri se combina de forma prácticamente profunda con la dirección. La historia está lejos de ser una ficción, aunque lo sea, por la sencilla razón de que en los años 60 aún había en los barrios bajos neoyorquinos un enorme dominio de la mafia italoamericana. Pero como el racismo estaba a flor de piel (Luther King ya estaba desafiando al gobierno estadounidense), mientras los veteranos del delito se encargaban de mantener al Bronx bajo su yugo temible, los negros de esta zona no comulgaban con el pacifismo, sino que respondieron con violencia a la discriminación de las pandillas de jóvenes blancos, que observaban atentamente a sus mayores gángsters con admiración, esperando convertirse en ellos, para no tener que terminar "como los giles laburantes".
El padre bueno y el padre malo, dos conceptos tratados en la psicología que para el presente caso son objeto de auto reflexión para el personaje del niño devenido en adolescente: el colectivero Lorenzo Anello (De Niro) es un trabajador honesto, que no escatima en dar lecciones morales a su hijo. Por oposición, Sonny (Palmintieri, impecable actor además de brillante guionista), es el capomafia a quien todos temen. La diferencia radical entre los estatutos de ambos no es solamente la jerarquía, sino también la forma de ver la vida: el primero prefiere ser querido en lugar de temido, el segundo lo contrario. Filosóficamente, es una eterna discusión entre la bondad cristiana y el maquiavelismo de cuestionable moral, capaz de alcanzar sus objetivos sin importar cuan dañinos sean sus medios: el famoso aforismo "haz lo que yo digo, no lo que yo hago", el alimento de la hipocresía. Lo interesante es que esta misma doble vara, que el personaje de Sonny maneja, no se traduce en el anhelo egoísta de que el apadrinado C llegue a ser una extensión personal de él mismo. Más bien, con notable riqueza psicológica y con un propósito no realista, se concientiza sobre la relevancia de la educación escolar y el problema del talento desperdiciado, a la par que se reivindica la polémica "educación de la calle", un concepto atractivo de analizar, que se enseña acá de acuerdo al punto de vista del antagonista que no es muy villano como aparenta.
Formalmente, la pieza se recuesta en un montaje cómico, que también se traduce en el relato del narrador, quien describe graciosamente a cada mafioso peculiar (con la típica abundancia de obesos). Las escenas pasan rápidamente por medio de barridos, los jóvenes que batean lo hacen uno tras otro con cortes a la velocidad de la luz y al ritmo de una música que se coordina con las imágenes, sucede lo mismo cuando los amigos juegan (uno se sube detrás del otro) y cuando Sonny apuesta a los dados con C (el apodo de Calogero). La lentitud está reservada a los planos generales, mientras que las cámaras subjetivas tienen dos funciones: por un lado, cartografiar el espacio por medio de los autos (varios de ellos verdaderos autazos) y por el otro, los personajes que van a pie (padre e hijo más que todos), apuran el paso, sometidos por la impulsividad del enojo.
La mímesis para Calogero es problemática: aunque ama a su padre, parece identificarse más con Sonny. Como en un cuadrilátero, se enfrentan el padre que le da todos los gustos y el que le pone los límites en la vereda opuesta. Sin dudas, la parábola del film es que el llamado "camino fácil" puede ser una opción tentadora par quienes ven rodeados de lujos materiales a los hombres pesados, pero este espejismo se desvanece cuando la justicia llega por obra de la ley, el quiebre del estilo de "el fin justifica los medios" (aunque no está una probado que esta frase la haya dicho Maquiavelo) o la visión maliciosa de que el sueño americano se alcanza por la vía de la corrupción. Lo que marca la diferencia respecto de otras obras del género de gángsters, es que no hay una simplificación maniquea, sino un desarrollo narrativo que carece de superficialidad.
Otro sería el mundo si se dejaran de romantizar los méritos de los peces gordos con el culo sucio, que no les importa nada más que acumular poder e influencia, mientras los "boludos" que se levantan a las 6 de la mañana tienen que esforzarse para llevar el pan a la familia. Esta cuestión la podemos notar en cierta "música" urbana que apologiza a los narcos, cancherea con el uso de armas y presume constantemente de haber superado orígenes humildes. Esto se ve incluso en series de plataformas como una sobre Pablo Escobar, en la que resaltan más las obras de caridad que las matanzas o los sobornos.
A bronx tale es junto a "El buen pastor", una de las dos películas que dirigió hasta la fecha el sobresaliente Bobby De Niro. Esta película es la cabal prueba de que la inexperiencia no es necesariamente sinónimo de calidad deficiente: el guion de Chazz Palmintieri se combina de forma prácticamente profunda con la dirección. La historia está lejos de ser una ficción, aunque lo sea, por la sencilla razón de que en los años 60 aún había en los barrios bajos neoyorquinos un enorme dominio de la mafia italoamericana. Pero como el racismo estaba a flor de piel (Luther King ya estaba desafiando al gobierno estadounidense), mientras los veteranos del delito se encargaban de mantener al Bronx bajo su yugo temible, los negros de esta zona no comulgaban con el pacifismo, sino que respondieron con violencia a la discriminación de las pandillas de jóvenes blancos, que observaban atentamente a sus mayores gángsters con admiración, esperando convertirse en ellos, para no tener que terminar "como los giles laburantes".
El padre bueno y el padre malo, dos conceptos tratados en la psicología que para el presente caso son objeto de auto reflexión para el personaje del niño devenido en adolescente: el colectivero Lorenzo Anello (De Niro) es un trabajador honesto, que no escatima en dar lecciones morales a su hijo. Por oposición, Sonny (Palmintieri, impecable actor además de brillante guionista), es el capomafia a quien todos temen. La diferencia radical entre los estatutos de ambos no es solamente la jerarquía, sino también la forma de ver la vida: el primero prefiere ser querido en lugar de temido, el segundo lo contrario. Filosóficamente, es una eterna discusión entre la bondad cristiana y el maquiavelismo de cuestionable moral, capaz de alcanzar sus objetivos sin importar cuan dañinos sean sus medios: el famoso aforismo "haz lo que yo digo, no lo que yo hago", el alimento de la hipocresía. Lo interesante es que esta misma doble vara, que el personaje de Sonny maneja, no se traduce en el anhelo egoísta de que el apadrinado C llegue a ser una extensión personal de él mismo. Más bien, con notable riqueza psicológica y con un propósito no realista, se concientiza sobre la relevancia de la educación escolar y el problema del talento desperdiciado, a la par que se reivindica la polémica "educación de la calle", un concepto atractivo de analizar, que se enseña acá de acuerdo al punto de vista del antagonista que no es muy villano como aparenta.
Formalmente, la pieza se recuesta en un montaje cómico, que también se traduce en el relato del narrador, quien describe graciosamente a cada mafioso peculiar (con la típica abundancia de obesos). Las escenas pasan rápidamente por medio de barridos, los jóvenes que batean lo hacen uno tras otro con cortes a la velocidad de la luz y al ritmo de una música que se coordina con las imágenes, sucede lo mismo cuando los amigos juegan (uno se sube detrás del otro) y cuando Sonny apuesta a los dados con C (el apodo de Calogero). La lentitud está reservada a los planos generales, mientras que las cámaras subjetivas tienen dos funciones: por un lado, cartografiar el espacio por medio de los autos (varios de ellos verdaderos autazos) y por el otro, los personajes que van a pie (padre e hijo más que todos), apuran el paso, sometidos por la impulsividad del enojo.
La mímesis para Calogero es problemática: aunque ama a su padre, parece identificarse más con Sonny. Como en un cuadrilátero, se enfrentan el padre que le da todos los gustos y el que le pone los límites en la vereda opuesta. Sin dudas, la parábola del film es que el llamado "camino fácil" puede ser una opción tentadora par quienes ven rodeados de lujos materiales a los hombres pesados, pero este espejismo se desvanece cuando la justicia llega por obra de la ley, el quiebre del estilo de "el fin justifica los medios" (aunque no está una probado que esta frase la haya dicho Maquiavelo) o la visión maliciosa de que el sueño americano se alcanza por la vía de la corrupción. Lo que marca la diferencia respecto de otras obras del género de gángsters, es que no hay una simplificación maniquea, sino un desarrollo narrativo que carece de superficialidad.
Otro sería el mundo si se dejaran de romantizar los méritos de los peces gordos con el culo sucio, que no les importa nada más que acumular poder e influencia, mientras los "boludos" que se levantan a las 6 de la mañana tienen que esforzarse para llevar el pan a la familia. Esta cuestión la podemos notar en cierta "música" urbana que apologiza a los narcos, cancherea con el uso de armas y presume constantemente de haber superado orígenes humildes. Esto se ve incluso en series de plataformas como una sobre Pablo Escobar, en la que resaltan más las obras de caridad que las matanzas o los sobornos.
C
Cleveland_Woods7 de julio de 2025
Cleveland_Woods7 de julio de 2025A cultura da máfia está profundamente enraizada na vida ítalo-americana, portanto, não é surpresa que a estreia de Robert De Niro na direção seja centrada na máfia. No entanto, o filme surpreendentemente pulsa com romance e idealismo.
A
Arnulfo_Mcmahon7 de julio de 2025
Arnulfo_Mcmahon7 de julio de 2025Em sua estreia como diretor, Robert De Niro apresenta uma história de gângsteres muito sincera. O filme é repleto de momentos comoventes, falas inesquecíveis e uma trilha sonora de arrasar. Seus melhores momentos são as inteligentes referências a Martin Scorsese, que se inspiram em Os Bons Companheiros de forma sutil e carinhosa.
L
Lloyd_Monroe7 de julio de 2025
Lloyd_Monroe7 de julio de 2025Mafia culture runs deep in Italian-American life, so it’s no surprise that Robert De Niro’s directing debut centers on the mob. However, the film surprisingly pulses with romance and idealism.
Q
QUENTINO_CA7 de julio de 2025
QUENTINO_CA7 de julio de 2025In his directorial debut, Robert De Niro delivers a heartfelt gangster street tale. The movie brims with touching moments, unforgettable lines, and a killer soundtrack. Its real treat comes in the clever nods to Martin Scorsese, riffing on Goodfellas in subtle, loving ways.


























