
Pánico y locura en Las Vegas (1998)★ 7.6/10
Fear and Loathing in Las Vegas
- Aventura
- Comedia
- Drama
Dirección: Terry Gilliam
Guion: Hunter S. Thompson, Terry Gilliam, Tony Grisoni, Tod Davies, Alex Cox
El periodista Raoul Duke y su abogado, el Dr. Gonzo, se embarcan en un viaje cargado de drogas para cubrir una carrera de motos en Las Vegas. Su misión inicial se convierte rápidamente en una odisea surrealista de hedonismo, alucinaciones y absurdo, que muestra el lado más oscuro del sueño americano y la contracultura de los años setenta.
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Johnny DeppRaoul Duke
Benicio Del ToroDr. Gonzo
Tobey MaguireHitchhiker
Michael Lee GoginUniformed Dwarf
Larry CedarCar Rental Agent - Los Angeles
Brian Le BaronParking Attendant
Katherine HelmondDesk Clerk at Mint Hotel
Michael WarwickBell Boy
Craig BierkoLacerda
Tyde KierneyReporter
Mark HarmonMagazine Reporter
Tim ThomersonHoodlumVideos
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Ver todo ›- NominadoCannes Film Festival 1998Palme d'Or · Palma de Oro
Reseñas
S
Sanabria 66620 de octubre de 2025
Sanabria 66620 de octubre de 2025Dirigida por Terry Gilliam y basada en la novela homónima de Hunter S. Thompson, Fear and Loathing in Las Vegas es una experiencia cinematográfica tan caótica como fascinante, una inmersión sensorial en el corazón del sueño americano desmoronado. La película no pretende contar una historia convencional; más bien, busca transportar al espectador a un viaje alucinado, desquiciado y profundamente simbólico, donde la realidad se disuelve entre nubes de éter, adrenalina y paranoia.
La trama sigue a Raoul Duke (Johnny Depp), un periodista en decadencia, y a su abogado Dr. Gonzo (Benicio del Toro), mientras emprenden un viaje a Las Vegas con el pretexto de cubrir una carrera de motos. Pero lo que comienza como una misión periodística se transforma rápidamente en una odisea psicodélica, en la que los límites entre lo real y lo imaginario se borran por completo. A través de una narrativa fragmentada y visualmente desbordante, Gilliam construye un retrato del colapso del idealismo de los años 60, mostrando cómo el hedonismo extremo y la búsqueda desesperada de libertad terminan devorando a quienes los persiguen.
Lo más impactante de la película es su estilo visual. Gilliam, conocido por su imaginación desbordante y su estética surrealista, encuentra en esta historia el lienzo perfecto para desplegar todo su repertorio: distorsiones de la cámara, colores saturados, animaciones grotescas, secuencias oníricas y una puesta en escena que parece estar al borde del colapso en todo momento. Cada plano parece respirar caos, pero detrás de ese aparente desorden hay una intención clara: reflejar el estado mental de sus protagonistas y, por extensión, el espíritu de una época que ya no sabe hacia dónde va.
Johnny Depp entrega una de sus actuaciones más comprometidas y memorables. No solo encarna físicamente a Hunter S. Thompson —con gestos, voz y postura—, sino que logra transmitir la angustia existencial que subyace bajo la fachada de exceso. Por su parte, Benicio del Toro es perfecto como el Dr. Gonzo: una fuerza desatada, impredecible, a veces cómica, a veces aterradora, que representa el lado más oscuro y autodestructivo del viaje. La química entre ambos actores es electrizante y fundamental para sostener la película durante sus momentos más delirantes.
La banda sonora también juega un papel crucial. Canciones de Bob Dylan, The Rolling Stones, Jefferson Airplane y otros íconos de la contracultura no solo ambientan la época, sino que funcionan como comentarios irónicos o nostálgicos sobre lo que se ha perdido. La música, junto con la fotografía y el diseño de producción, crea una atmósfera que es a la vez seductora y repulsiva, invitando al espectador a participar del viaje sin prometerle un regreso sano.
Más allá del espectáculo visual y sonoro, Fear and Loathing in Las Vegas plantea preguntas profundas sobre la identidad, la libertad y el precio del desencanto. A través del monólogo final de Duke —una reflexión melancólica sobre el “alto punto de la ola” del movimiento hippie—, la película sugiere que, a veces, los sueños más nobles terminan consumidos por su propia intensidad. No es una crítica al idealismo en sí, sino una advertencia sobre la dificultad de mantenerlo vivo en un mundo que se resiste a cambiar.
Es importante señalar que esta no es una película para todos los públicos. Su ritmo errático, su falta de estructura narrativa tradicional y su constante estimulación sensorial pueden resultar abrumadores o incluso incomprensibles para quienes buscan una historia lineal. Sin embargo, para quienes están dispuestos a abandonar las expectativas convencionales del cine, Fear and Loathing in Las Vegas ofrece una experiencia única, provocadora y profundamente humana en su caos.
La trama sigue a Raoul Duke (Johnny Depp), un periodista en decadencia, y a su abogado Dr. Gonzo (Benicio del Toro), mientras emprenden un viaje a Las Vegas con el pretexto de cubrir una carrera de motos. Pero lo que comienza como una misión periodística se transforma rápidamente en una odisea psicodélica, en la que los límites entre lo real y lo imaginario se borran por completo. A través de una narrativa fragmentada y visualmente desbordante, Gilliam construye un retrato del colapso del idealismo de los años 60, mostrando cómo el hedonismo extremo y la búsqueda desesperada de libertad terminan devorando a quienes los persiguen.
Lo más impactante de la película es su estilo visual. Gilliam, conocido por su imaginación desbordante y su estética surrealista, encuentra en esta historia el lienzo perfecto para desplegar todo su repertorio: distorsiones de la cámara, colores saturados, animaciones grotescas, secuencias oníricas y una puesta en escena que parece estar al borde del colapso en todo momento. Cada plano parece respirar caos, pero detrás de ese aparente desorden hay una intención clara: reflejar el estado mental de sus protagonistas y, por extensión, el espíritu de una época que ya no sabe hacia dónde va.
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Sofia015 de enero de 2021Psicodélico
Talvez a parceria criativa mais óbvia da carreira de Gilliam, incumbido aqui em levar ao cinema a obra psicodélica e delirante de Hunter S. Thompson. Uma história que mostra o "sonho americano" com ácido.



















