
Corre, Lola, corre (1998)★ 7.9/10
Run Lola Run
- Acción
- Crimen
- Suspenso
Dirección: Tom Tykwer
Guion: Tom Tykwer
Lola tiene 20 minutos para reponer la fortuna de un mafioso que perdió su novio. Se desarrollan tres escenarios, moldeados por el destino, decisiones en fracciones de segundo y el azar.
Artículos sobre esto

Corazón salvaje y En el cielo: dos películas de amor fuera de norma
J

Javier Porta Fouz26 de diciembre de 2025
1
Una recomendación de una joyita olvidada
M

Mr Alvarez15 de diciembre de 2025
3
La Inteligencia Artificial en el Cine: Parte XVI. El Legado Filosófico de Animatrix
T

TOMAS STIEGWARDT9 de octubre de 2024
0
EL CINE Y LA EXISTENCIA HUMANA: CLOUD ATLAS COMO ESTUDIO METAFISICO Y CONCEPTUAL
T

TOMAS STIEGWARDT31 de julio de 2024
0
¿Por qué Corre, Lola, corre nos sigue cautivando aún después de 25 años?
F

FantasticJaime12 de julio de 2024
3
Cuatro interesantes películas donde el día se REPITE
J

Jeroo Casco12 de julio de 2023
0Reparto y equipo
Ver todo ›Videos
Ver todo ›Premios · 0 premios, 3 nominaciones
Ver todo ›- NominadoCinema Brazil Grand Prize 2001Cinema Brazil Grand Prize · Best Foreign Film (Melhor Filme Estrangeiro)
- NominadoBAFTA Awards 2000BAFTA Film Award · Mejor película de habla no inglesa
- NominadoVenice Film Festival 1998Golden Lion · León de Oro
Reseñas
C
chloesthh2 de abril de 2026
chloesthh2 de abril de 2026yo: no corro ni el bondi
lola: corre la hora y 20 de película.
Me re gustó, la recomendó una profesora y la verdad es que es muy buena. Increíble el montaje y el soundrtrack.
lola: corre la hora y 20 de película.
Me re gustó, la recomendó una profesora y la verdad es que es muy buena. Increíble el montaje y el soundrtrack.
S
Sanabria 66620 de octubre de 2025
Sanabria 66620 de octubre de 2025Corre, Lola, corre (Lola rennt), dirigida por Tom Tykwer en 1998, es una de esas películas que, desde sus primeros segundos, atrapa al espectador con una energía casi eléctrica. No se trata solo de una historia de amor, de rescate o de redención, sino de una reflexión visual, rítmica y filosófica sobre el azar, el destino y las infinitas posibilidades que surgen de una sola decisión. Con un estilo visual audaz, una banda sonora hipnótica y un ritmo frenético que imita el pulso acelerado de la vida misma, la cinta se convierte en una experiencia cinematográfica única, vibrante y profundamente humana.
La trama gira en torno a Lola, una joven de cabello rojo intenso y determinación feroz, que recibe una llamada desesperada: su novio Manni ha perdido una importante suma de dinero y, si no la recupera en veinte minutos, sufrirá consecuencias catastróficas. A partir de ese instante, Lola emprende una carrera desesperada por las calles de Berlín para salvarlo. Pero aquí es donde la película se desvía del camino convencional: en lugar de mostrar una única versión de los hechos, Corre, Lola, corre nos presenta tres escenarios distintos, tres intentos de Lola por cambiar el curso del destino, cada uno ligeramente diferente del anterior, con consecuencias radicalmente distintas.
Este enfoque narrativo no solo es innovador, sino profundamente significativo. La película explora la idea de que pequeños gestos —una mirada, un tropiezo, una palabra dicha o callada— pueden alterar por completo el rumbo de nuestras vidas y las de quienes nos rodean. Tykwer utiliza esta estructura para cuestionar la noción de un destino fijo, sugiriendo que la vida es más bien un entramado de decisiones, casualidades y reacciones en cadena. Cada segundo cuenta, y cada elección abre una nueva puerta en un laberinto de posibilidades.
Visualmente, la película es un torbellino de creatividad. Tykwer mezcla formatos (película, video, animación), colores saturados, planos dinámicos y una edición vertiginosa que refleja el estado mental de Lola: urgente, caótico, pero con un propósito claro. Las secuencias animadas que aparecen entre los intentos no solo sirven como transiciones, sino como metáforas visuales del pensamiento, el deseo y la esperanza. Todo en la película parece estar en movimiento: las cámaras, los personajes secundarios, incluso los objetos cotidianos parecen cobrar vida propia, como si el mundo entero respondiera al impulso de Lola.
La banda sonora, compuesta en gran parte por el propio Tykwer junto con Johnny Klimek y Reinhold Heil, es otro pilar fundamental. Con su mezcla de techno, percusión tribal y melodías electrónicas, la música no solo acompaña la acción, sino que la impulsa, la acelera, la modula. Es imposible imaginar la carrera de Lola sin ese latido constante que resuena como un corazón colectivo, como el tic-tac de un reloj que se niega a detenerse.
Franka Potente, en el papel de Lola, entrega una actuación intensa, física y emocionalmente comprometida. Su presencia en pantalla es magnética: no necesita grandes discursos para transmitir angustia, amor o determinación; basta con su mirada, su postura, su forma de correr —con los brazos pegados al cuerpo, como si luchara contra el viento del tiempo— para que el espectador sienta cada segundo de su desesperación. Benno Fürmann, como Manni, complementa perfectamente este dueto, mostrando la vulnerabilidad de alguien atrapado en una espiral que no sabe cómo detener.
Más allá de su trama aparentemente sencilla, Corre, Lola, corre es una meditación sobre el libre albedrío, la responsabilidad y la interconexión humana. En cada recorrido, vemos cómo Lola afecta, sin siquiera darse cuenta, la vida de desconocidos: un niño, una mujer con un carrito de bebé, un hombre en la calle… pequeños encuentros que, en cada versión, desencadenan destinos completamente distintos. La película sugiere que todos estamos entrelazados, que nuestras acciones —por insignificantes que parezcan— tienen eco en el mundo.
Aunque fue lanzada a finales de los 90, Corre, Lola, corre se siente sorprendentemente contemporánea. Su estética, su ritmo y su enfoque narrativo anticiparon muchas de las tendencias del cine moderno, especialmente en la forma en que juega con el tiempo y la causalidad. Además, su mensaje es atemporal: en un mundo donde todo parece acelerarse, donde las decisiones deben tomarse al instante, la película nos recuerda que cada elección importa, que cada momento es una bifurcación en el camino de la existencia.
La trama gira en torno a Lola, una joven de cabello rojo intenso y determinación feroz, que recibe una llamada desesperada: su novio Manni ha perdido una importante suma de dinero y, si no la recupera en veinte minutos, sufrirá consecuencias catastróficas. A partir de ese instante, Lola emprende una carrera desesperada por las calles de Berlín para salvarlo. Pero aquí es donde la película se desvía del camino convencional: en lugar de mostrar una única versión de los hechos, Corre, Lola, corre nos presenta tres escenarios distintos, tres intentos de Lola por cambiar el curso del destino, cada uno ligeramente diferente del anterior, con consecuencias radicalmente distintas.
Este enfoque narrativo no solo es innovador, sino profundamente significativo. La película explora la idea de que pequeños gestos —una mirada, un tropiezo, una palabra dicha o callada— pueden alterar por completo el rumbo de nuestras vidas y las de quienes nos rodean. Tykwer utiliza esta estructura para cuestionar la noción de un destino fijo, sugiriendo que la vida es más bien un entramado de decisiones, casualidades y reacciones en cadena. Cada segundo cuenta, y cada elección abre una nueva puerta en un laberinto de posibilidades.
Visualmente, la película es un torbellino de creatividad. Tykwer mezcla formatos (película, video, animación), colores saturados, planos dinámicos y una edición vertiginosa que refleja el estado mental de Lola: urgente, caótico, pero con un propósito claro. Las secuencias animadas que aparecen entre los intentos no solo sirven como transiciones, sino como metáforas visuales del pensamiento, el deseo y la esperanza. Todo en la película parece estar en movimiento: las cámaras, los personajes secundarios, incluso los objetos cotidianos parecen cobrar vida propia, como si el mundo entero respondiera al impulso de Lola.
La banda sonora, compuesta en gran parte por el propio Tykwer junto con Johnny Klimek y Reinhold Heil, es otro pilar fundamental. Con su mezcla de techno, percusión tribal y melodías electrónicas, la música no solo acompaña la acción, sino que la impulsa, la acelera, la modula. Es imposible imaginar la carrera de Lola sin ese latido constante que resuena como un corazón colectivo, como el tic-tac de un reloj que se niega a detenerse.
Franka Potente, en el papel de Lola, entrega una actuación intensa, física y emocionalmente comprometida. Su presencia en pantalla es magnética: no necesita grandes discursos para transmitir angustia, amor o determinación; basta con su mirada, su postura, su forma de correr —con los brazos pegados al cuerpo, como si luchara contra el viento del tiempo— para que el espectador sienta cada segundo de su desesperación. Benno Fürmann, como Manni, complementa perfectamente este dueto, mostrando la vulnerabilidad de alguien atrapado en una espiral que no sabe cómo detener.
Más allá de su trama aparentemente sencilla, Corre, Lola, corre es una meditación sobre el libre albedrío, la responsabilidad y la interconexión humana. En cada recorrido, vemos cómo Lola afecta, sin siquiera darse cuenta, la vida de desconocidos: un niño, una mujer con un carrito de bebé, un hombre en la calle… pequeños encuentros que, en cada versión, desencadenan destinos completamente distintos. La película sugiere que todos estamos entrelazados, que nuestras acciones —por insignificantes que parezcan— tienen eco en el mundo.
Aunque fue lanzada a finales de los 90, Corre, Lola, corre se siente sorprendentemente contemporánea. Su estética, su ritmo y su enfoque narrativo anticiparon muchas de las tendencias del cine moderno, especialmente en la forma en que juega con el tiempo y la causalidad. Además, su mensaje es atemporal: en un mundo donde todo parece acelerarse, donde las decisiones deben tomarse al instante, la película nos recuerda que cada elección importa, que cada momento es una bifurcación en el camino de la existencia.
A
Aubrey_Stevens3 de septiembre de 2024
Aubrey_Stevens3 de septiembre de 2024"Corre, Lola, corre" realmente muestra que las películas pueden apreciarse como arte audiovisual puro. Usa una selección de marcos y movimientos de la cámara similares a caleidoscopios, música con mucha energía y algunas expresiones surrealistas. El ritmo es rápido y el diseño de la estructura de la película es seriamente de primera calidad, lo que demuestra las habilidades del director. Aunque su trama rompe el molde tradicional, igualmente tiene una vibra teatral sólida, y la narrativa hilarante mantiene enganchada a la audiencia. La llamaría una forma de "expresionismo experimental alternativo".
A
Angelita_Thompson3 de septiembre de 2024
Angelita_Thompson3 de septiembre de 2024¡Oh por Dios! ¿Qué puedo decir? ¡Esta película es simplemente de otro planeta! Es impresionantemente genial. Amo especialmente las escenas de Lola corriendo. La música establece la vibra a la perfección y, aunque la edición parece un poco caótica, sigue viéndose de manera asombrosa. La historia es directa, pero la forma en la que se cuenta es increíble. E incluso aunque la animación podría ser mejorada, encaja con la vibra de toda la película. Tengo mucha curiosidad sobre las ideas originales del director sobre el trabajo de la cámara y la edición ya que vi algunos diseños poco convencionales y geniales en esta película.
U
uts3w3 de septiembre de 2024
uts3w3 de septiembre de 2024La película sigue una estructura de tres actos: la primera historia es la más realista, la segunda agrega un toque de comedia y la tercera historia está repleta de elementos de ensueño. Cada historia tiene una forma de edición diferente e incluso los personajes menores tienen conclusiones únicas. La forma en la que estas historias se entrelazan captura la imprevisibilidad de la vida. Esta película es impresionante y tiene un buen ritmo, incluso tiene algunos elementos de animación. El diseño de personaje de Lola es súper interesante y, cuando comienza a correr, simplemente quiero estar sobre el cemento con ella.
B
Benjamin_Miranda3 de agosto de 2024
Benjamin_Miranda3 de agosto de 2024El aspecto más memorable de la película es el efecto mariposa. Pequeños cambios en los detalles conducen a resultados completamente diferentes. Las tres carreras de Lola resultan en finales diferentes, con la tercera finalmente terminando en una resolución feliz. Sin embargo, la vida no ofrece segundas oportunidades; cada decisión que tomamos tiene consecuencias significativas.
C
Caroline_Kidd3 de agosto de 2024
Caroline_Kidd3 de agosto de 2024La película emplea numerosas técnicas surrealistas y posmodernas, mostrando el encanto femenino mientras invita a una reflexión filosófica más profunda. Las aventuras algo absurdas de Lola simbolizan la naturaleza impredecible del destino para toda la humanidad.
L
LucianoAvila1 de agosto de 2024
LucianoAvila1 de agosto de 2024Me gusta su estética muy dosmilera y personalmente siempre me interesó mucho el tema del efecto mariposa, cómo las circunstancias son una frágil acumulación de hechos, en la que cada ínfima variante deriva en un cambio incalculable que puede torcer todo.
También banco mucho que la película no tenga esa necesidad de declarar como "la real" a una de las 3 versiones que vemos. Porque no importa lo que pasó en verdad, sino la concatenación que terminó llevando a eso, y cómo el destino en parte no está en nuestras manos, sino en los caprichos del azar que siempre pueden determinar otro desenlace impredecible.
También banco mucho que la película no tenga esa necesidad de declarar como "la real" a una de las 3 versiones que vemos. Porque no importa lo que pasó en verdad, sino la concatenación que terminó llevando a eso, y cómo el destino en parte no está en nuestras manos, sino en los caprichos del azar que siempre pueden determinar otro desenlace impredecible.
J
Jimmy_Mcmillan4 de septiembre de 2024
Jimmy_Mcmillan4 de septiembre de 2024“Corra Lola, Corra” realmente mostra que os filmes podem ser apreciados como pura arte audiovisual. Ele usa uma seleção caleidoscópica de quadros e movimentos de câmera, música de alta energia e algumas expressões surreais. O ritmo é rápido, e o design da estrutura do filme é realmente excelente, mostrando a habilidade do diretor. Apesar de o enredo romper com o modelo tradicional, ainda tem uma sólida atmosfera teatral, e o enredo hilário mantém o público envolvido. Eu o chamaria de uma forma de "expressionismo experimental alternativo".
B
Blossom_Mann4 de septiembre de 2024
Blossom_Mann4 de septiembre de 2024Nossa! O que posso dizer? Esse filme é simplesmente de outro mundo! É muito legal. Adoro principalmente as cenas de Lola correndo. A música dá o clima certo e, embora a edição pareça um pouco caótica, ainda assim é incrível. A história é simples, mas a forma como é contada é simplesmente fantástica. E, embora a animação pudesse ser um pouco mais trabalhada, ela se encaixa no clima de todo o filme. Estou muito curioso para saber quais foram as ideias originais do diretor para o trabalho de câmera e a edição, pois vi alguns designs muito legais e não convencionais nesse filme.
D
Darnell_Mcintosh4 de septiembre de 2024
Darnell_Mcintosh4 de septiembre de 2024O filme segue uma estrutura de três atos, sendo a primeira história a mais realista, a segunda tem um toque de comédia e a terceira tem elementos oníricos. Cada história tem um final diferente, e até mesmo os personagens secundários têm conclusões únicas. A maneira como essas histórias se entrelaçam capta a imprevisibilidade da vida. Esse filme é impressionante e tem bom ritmo; ele até inclui alguns elementos de animação. O design da personagem Lola é superinteressante e, sempre que ela começa a correr, eu quero ir para a calçada com ela.
A
Alesha_Hurst24 de julio de 2024
Alesha_Hurst24 de julio de 2024O filme emprega várias técnicas surreais e pós-modernas, exibindo o fascínio feminino e, ao mesmo tempo, estimulando uma reflexão filosófica mais profunda. As aventuras um tanto absurdas de Lola simbolizam a natureza imprevisível do destino de toda a humanidade.






























