
El Globo Rojo (1956)★ 8.3/10
The Red Balloon
- Drama
- Fantasía
- Cortometraje
Dirección: Albert Lamorisse
Guion: Albert Lamorisse
Un niño llamado Pascal descubre un misterioso globo rojo con vida propia y, mientras recorren las encantadoras calles de París, su vínculo genera tanto curiosidad como envidia peligrosa.
Artículos sobre esto

LA FUNCIÓN DE LAS SIETE: MI REENCUENTRO ENTRE NIEBLA Y CELULOIDE
A

Ana María Saez18 de enero de 2026
4
"El globo rojo": cuando la infancia flota sobre el gris del mundo
J

Juan Fernández "Juanette"6 de agosto de 2025
1
La infancia recobrada. Un recuerdo con globos rojos.
G

Guillermo A. Colantonio4 de agosto de 2024
3Reparto y equipo
Ver todo ›Videos
Ver todo ›Premios · 1 premios, 0 nominaciones
Ver todo ›- GanadorAcademy Awards, USA 1957Oscar · Mejor guion – Original
Reseñas
E
Estefanía Eord
eeordogh18 de enero de 2026
Estefanía Eord
eeordogh18 de enero de 2026Hay películas que no se ven con los ojos, sino con ese rincón del pecho donde todavía guardamos los tesoros que encontrábamos en la calle cuando éramos niños. "El Globo Rojo" (Le Ballon Rouge), de Albert Lamorisse, es precisamente eso: una caricia de treinta y cuatro minutos que nos recuerda lo que significa ser puro en un mundo que a menudo es gris y ruidoso.
La magia de lo sencillo
La premisa es casi un susurro. Un niño camina por las calles empedradas de un París de posguerra, un París que aún huele a hollín y a cansancio, y se encuentra con un globo. Pero no es cualquier globo; es un compañero. Lo que sigue es una de las coreografías más hermosas de la historia del cine: la amistad entre un pequeño ser humano y un objeto inanimado que, de repente, cobra una lealtad conmovedora.
Lo que hace que esta obra sea tan humana es su silencio. No necesita diálogos explicativos ni grandes giros de guion. Nos habla a través de las miradas de Pascal y de ese rojo vibrante que contrasta con los callejones de Belleville. Es un recordatorio de que, a veces, la soledad se cura con la cosa más frágil del mundo.
El peso de la realidad
Pero no todo es color. La película tiene ese toque agridulce que todos conocemos. La envidia de los otros niños, la crueldad gratuita de quienes no entienden la magia y ese final... ese final es un grito de libertad y esperanza que te deja un nudo en la garganta. Ver al globo "sangrar" aire cuando lo apedrean duele más que muchas escenas de acción modernas, porque representa la pérdida de la inocencia.
¿Por qué verla hoy?
En un mundo donde todo va a mil por hora y estamos rodeados de pantallas, detenerse a ver a un niño protegiendo su globo bajo la lluvia es un ejercicio de resistencia emocional. Es cine hecho con el corazón en la mano, un poema visual que nos dice que, aunque el mundo intente pincharnos los sueños, siempre habrá un cielo lleno de colores esperándonos.
Valoración:
💫 💫 💫 💫 💫
(Cinco estrellas de pura nostalgia y luz).
La magia de lo sencillo
La premisa es casi un susurro. Un niño camina por las calles empedradas de un París de posguerra, un París que aún huele a hollín y a cansancio, y se encuentra con un globo. Pero no es cualquier globo; es un compañero. Lo que sigue es una de las coreografías más hermosas de la historia del cine: la amistad entre un pequeño ser humano y un objeto inanimado que, de repente, cobra una lealtad conmovedora.
Lo que hace que esta obra sea tan humana es su silencio. No necesita diálogos explicativos ni grandes giros de guion. Nos habla a través de las miradas de Pascal y de ese rojo vibrante que contrasta con los callejones de Belleville. Es un recordatorio de que, a veces, la soledad se cura con la cosa más frágil del mundo.
El peso de la realidad
Pero no todo es color. La película tiene ese toque agridulce que todos conocemos. La envidia de los otros niños, la crueldad gratuita de quienes no entienden la magia y ese final... ese final es un grito de libertad y esperanza que te deja un nudo en la garganta. Ver al globo "sangrar" aire cuando lo apedrean duele más que muchas escenas de acción modernas, porque representa la pérdida de la inocencia.
¿Por qué verla hoy?
En un mundo donde todo va a mil por hora y estamos rodeados de pantallas, detenerse a ver a un niño protegiendo su globo bajo la lluvia es un ejercicio de resistencia emocional. Es cine hecho con el corazón en la mano, un poema visual que nos dice que, aunque el mundo intente pincharnos los sueños, siempre habrá un cielo lleno de colores esperándonos.
Valoración:
💫 💫 💫 💫 💫
(Cinco estrellas de pura nostalgia y luz).
G
Guiño Guiño1 de octubre de 2025
Guiño Guiño1 de octubre de 2025Un cortometraje histórico que conmueve con una historia muy creativa sobre un niño que sigue al globo que ve como un compañero inseparable. La valoración de los objetos en la infancia y la carga sentimental hacia ellos.
Un clásico impostergable.
Un clásico impostergable.




















