
Amor sin barreras (1961)★ 7.8/10
West Side Story
- Crimen
- Drama
- Romance
- Musical
Dirección: Jerome Robbins, Robert Wise
Guion: Ernest Lehman, Arthur Laurents, Jerome Robbins
Dos jóvenes de bandas rivales de la ciudad de Nueva York se enamoran, pero las tensiones entre sus respectivos amigos se convierten en tragedia.
Artículos sobre esto
Ver todo (17) ›
Ejemplos de películas donde su versión moderna también fue buena
G

Gato melancólico13 de enero de 2026
0
La Casita del Horror de Los Simpsons (31 al 33): Parodias y referencias
S

Sebastian F. Esparza6 de noviembre de 2025
0
Mujeres que revolucionaron el Cine: representación, diversidad y cambio social
Y

Yo Soy Telly Joel28 de marzo de 2025
0
¿Zoe Saldaña igualó la hazaña de Barbra Streisand ?
J

JF Fonseca Droy5 de marzo de 2025
5
Las 10 mejores adaptaciones del cine
P

Pablo Planovsky1 de octubre de 2024
0
'West Side Story': una cruda e inesperada lección sobre el amor
E

El de las Reseñas | Santiago6 de agosto de 2024
2Reparto y equipo
Ver todo ›Videos
Ver todo ›Premios · 13 premios, 5 nominaciones
Ver todo ›- NominadoBAFTA Awards 1963BAFTA Film Award · Mejor película
- GanadorGolden Globes, USA 1962Golden Globe · Mejor película – Musical
- GanadorGolden Globes, USA 1962Golden Globe · Mejor actor de reparto
- GanadorGolden Globes, USA 1962Golden Globe · Mejor actriz de reparto
- GanadorAcademy Awards, USA 1962Oscar · Mejor diseño de vestuario – Color
Reseñas
E
Esteban Eordogh23 de mayo de 2026
Esteban Eordogh23 de mayo de 2026Hay películas que se ven con los ojos, y hay otras que se sienten directamente en el pecho. La versión de 1961 de Amor sin Barreras (West Side Story) pertenece, sin duda, a las segundas. Más que un clásico del cine, es un testimonio vibrante, doloroso y extrañamente hermoso de lo que somos capaces de hacer cuando nos dejamos llevar por el miedo al "otro".
Llevar la tragedia de Romeo y Julieta a las calles de Nueva York en los años 50 pudo haber sido un experimento fallido, pero Robert Wise y Jerome Robbins lograron un milagro. Desde ese silbido inicial que corta el aire en los suburbios de Manhattan, la película te atrapa. No te pide que mires una coreografía; te exige que sientas la frustración de esos jóvenes que bailan porque sus cuerpos ya no contienen la rabia de vivir en los márgenes.
Lo que la hace latir
El alma de esta película no está en la perfección técnica (que la tiene), sino en los contrastes de la condición humana:
El color contra el gris: Mientras los Jets y los Sharks se disputan unos callejones grises y sucios, los vestidos de las mujeres puertorriqueñas y las camisas de los jóvenes estallan en violetas, rojos y amarillos. Es un grito desesperado de identidad en un mundo que intenta borrarlos.
La música como refugio: Cuando Tony y María se miran por primera vez en el baile, el caos del gimnasio desaparece. Leonard Bernstein creó melodías que duelen de lo bellas que son. Escuchar Tonight o María es recordar ese primer amor ciego, ese que cree que puede detener las balas solo con la fuerza de una promesa.
Rita Moreno (Anita): Si Natalie Wood nos da la inocencia de María, Rita Moreno nos da la carne y la sangre de la realidad. Su Anita es el corazón de la película: fuerte, orgullosa, enamorada, y finalmente rota por una de las escenas más crudas y difíciles de ver del cine clásico (el asalto en la tienda). Su dolor se siente real porque, en gran parte, lo era.
Las grietas del tiempo
Mirando la película hoy, con ojos del siglo XXI, es imposible no notar ciertas costuras. Ver a actores blancos con maquillaje marrón para interpretar a los puertorriqueños (incluyendo al maravilloso George Chakiris) es incómodo. Natalie Wood, aunque angelical, no tenía las raíces ni la voz para el papel (fue doblada por Marni Nixon).
Pero, curiosamente, esas imperfecciones no destruyen la obra. Al contrario, nos recuerdan que el arte es un espejo de su época. A pesar del Hollywood de los sesenta, la película se atrevió a hablar de racismo, de la hostilidad hacia el inmigrante y de cómo el odio sistemático termina devorando a los más inocentes.
Veredicto
Al final, cuando las sirenas de la policía resuenan y el telón cae sobre un cuerpo inerte, uno no se queda con la sensación de haber visto un simple "musical de Broadway". Te quedas con un nudo en la garganta. Es el recordatorio de que las barreras nunca las ponen los muros, sino nosotros mismos.
Evaluación: 💫💫💫💫💫 (Cinco estrellas sobre cinco)
Una obra maestra imperfecta, pero profundamente humana, que sigue latiendo con la misma fuerza que hace más de sesenta años.
Llevar la tragedia de Romeo y Julieta a las calles de Nueva York en los años 50 pudo haber sido un experimento fallido, pero Robert Wise y Jerome Robbins lograron un milagro. Desde ese silbido inicial que corta el aire en los suburbios de Manhattan, la película te atrapa. No te pide que mires una coreografía; te exige que sientas la frustración de esos jóvenes que bailan porque sus cuerpos ya no contienen la rabia de vivir en los márgenes.
Lo que la hace latir
El alma de esta película no está en la perfección técnica (que la tiene), sino en los contrastes de la condición humana:
El color contra el gris: Mientras los Jets y los Sharks se disputan unos callejones grises y sucios, los vestidos de las mujeres puertorriqueñas y las camisas de los jóvenes estallan en violetas, rojos y amarillos. Es un grito desesperado de identidad en un mundo que intenta borrarlos.
La música como refugio: Cuando Tony y María se miran por primera vez en el baile, el caos del gimnasio desaparece. Leonard Bernstein creó melodías que duelen de lo bellas que son. Escuchar Tonight o María es recordar ese primer amor ciego, ese que cree que puede detener las balas solo con la fuerza de una promesa.
Rita Moreno (Anita): Si Natalie Wood nos da la inocencia de María, Rita Moreno nos da la carne y la sangre de la realidad. Su Anita es el corazón de la película: fuerte, orgullosa, enamorada, y finalmente rota por una de las escenas más crudas y difíciles de ver del cine clásico (el asalto en la tienda). Su dolor se siente real porque, en gran parte, lo era.
Las grietas del tiempo
Mirando la película hoy, con ojos del siglo XXI, es imposible no notar ciertas costuras. Ver a actores blancos con maquillaje marrón para interpretar a los puertorriqueños (incluyendo al maravilloso George Chakiris) es incómodo. Natalie Wood, aunque angelical, no tenía las raíces ni la voz para el papel (fue doblada por Marni Nixon).
Pero, curiosamente, esas imperfecciones no destruyen la obra. Al contrario, nos recuerdan que el arte es un espejo de su época. A pesar del Hollywood de los sesenta, la película se atrevió a hablar de racismo, de la hostilidad hacia el inmigrante y de cómo el odio sistemático termina devorando a los más inocentes.
Veredicto
Al final, cuando las sirenas de la policía resuenan y el telón cae sobre un cuerpo inerte, uno no se queda con la sensación de haber visto un simple "musical de Broadway". Te quedas con un nudo en la garganta. Es el recordatorio de que las barreras nunca las ponen los muros, sino nosotros mismos.
Evaluación: 💫💫💫💫💫 (Cinco estrellas sobre cinco)
Una obra maestra imperfecta, pero profundamente humana, que sigue latiendo con la misma fuerza que hace más de sesenta años.
L
Lautaro3071 de octubre de 2025
Lautaro3071 de octubre de 2025Contiene spoilers
Los primeros minutos me parecieron pesadisimos con esa secuencia de apertura interminable con solo música instrumental y la posterior escena de pandilleros bailando. Pero afortunadamente una vez que arranca la trama en si con la llegada de la policía (y los diálogos) me gustó. En general todas las canciones están buenas, especialmente la que muestra las ventajas y desventajas de USA, me sorprendió lo progresista que es.
El final me tomó un poco por sorpresa, no sé por qué si era obvio que es una readaptación de Romeo y Julieta jaja, pero esperaba un final feliz (y después que murieran ambos).
El final me tomó un poco por sorpresa, no sé por qué si era obvio que es una readaptación de Romeo y Julieta jaja, pero esperaba un final feliz (y después que murieran ambos).
E
Entertainment Overview17 de octubre de 2024
Entertainment Overview17 de octubre de 2024Es casi perfecta por 2 razones: El número de "Cool" se rompe con toda la tensión que iban cargando. La otra razón es por las decisiones dudosas respecto al casting de los Sharks y sus maquillajes y peinados. Actualmente, es fácil darse cuenta de que todos ellos tienen exactamente el mismo tono estereotípico de piel y peinado. Por la época, era funcional e imperceptible, pero ya no más. Por suerte lo intentan cubrir con actuaciones excelentes.
D
David Guzmán Quintero9 de octubre de 2024
David Guzmán Quintero9 de octubre de 2024Contiene spoilers
He visto The pirate (El pirata, 1948), Singin' in the rain (Cantando bajo la lluvia, 1952), Grease (Vaselina, 1978), Mamma mia! (2008), Les misérables (Los miserables, 2012), La la land (2016), The greatest Showman (El gran Showman, 2017)... Y, aún así, West Side story (1961) es el primer y único musical que he visto. Y es que verla me ayudó a discriminar entre una película musical y una película donde los personajes bailen y canten. Claro, la segunda está dentro de la primera, pero no de la misma forma y en sentido contrario. Pues West Side story es una orquesta en todo su sentido técnico: una orquesta de la que hacen parte actores, cámara y, por supuesto, música. La forma en que se marca la escena es precisa,el tratamiento audiovisual es deleitante… Para ponerlo en otras palabras, West Side story es al musical, lo que Sayat Nova (1969) es al cine contemplativo.
Dirigido por Robert Wise y Jerome Robbins —este último fue coreógrafo y director de ballet… con razón—, abrimos con una secuencia donde abunda la música, el baile, cada paso, cada respiración coreografiada, donde se nos establece el tono y, por supuesto, el tratamiento de la película. Así, pronto se nos presentan a Los Jets y Los Tiburones —estadounidenses de familia europea y puertorriqueños, respectivamente—, dos gangs de adolescentes problemáticos que se enfrentan paulatinamente de forma más violenta.
Es por ello que la primera mitad de la película, se evidencia un musical portador de la herencia de Singin’ in the rain: unos personajes tienen problemas, pero bailan y cantan, felices de la vida, en el camino a resolverlos. Sin embargo, hacia la segunda mitad, de una forma muy sutil,se nos cambia el tono y pasamos a una estética como a la de los videoclips de Beat it o Bad de Michael Jackson.
Tony (Richard Beymer), miembro de la pandilla de Los Jets, se enamora de María (Natalie Wood), hermana de Bernardo, líder de la pandilla de Los Tiburones. Lo que agrava la situación y concluye con la muerte de las cabezas de ambas bandas. Finalmente, Tony es también asesinado por el amor de María.
No es un musical cualquiera. No tiene un final estrictamente feliz, no siempre es de paletas de colores vivos. Tiene un valor contemplativo desde la elaboración visual bastante pesado.
Repito. Nadie ha visto un musical si no ha visto West Side Story.
Dirigido por Robert Wise y Jerome Robbins —este último fue coreógrafo y director de ballet… con razón—, abrimos con una secuencia donde abunda la música, el baile, cada paso, cada respiración coreografiada, donde se nos establece el tono y, por supuesto, el tratamiento de la película. Así, pronto se nos presentan a Los Jets y Los Tiburones —estadounidenses de familia europea y puertorriqueños, respectivamente—, dos gangs de adolescentes problemáticos que se enfrentan paulatinamente de forma más violenta.
Es por ello que la primera mitad de la película, se evidencia un musical portador de la herencia de Singin’ in the rain: unos personajes tienen problemas, pero bailan y cantan, felices de la vida, en el camino a resolverlos. Sin embargo, hacia la segunda mitad, de una forma muy sutil,se nos cambia el tono y pasamos a una estética como a la de los videoclips de Beat it o Bad de Michael Jackson.
Tony (Richard Beymer), miembro de la pandilla de Los Jets, se enamora de María (Natalie Wood), hermana de Bernardo, líder de la pandilla de Los Tiburones. Lo que agrava la situación y concluye con la muerte de las cabezas de ambas bandas. Finalmente, Tony es también asesinado por el amor de María.
No es un musical cualquiera. No tiene un final estrictamente feliz, no siempre es de paletas de colores vivos. Tiene un valor contemplativo desde la elaboración visual bastante pesado.
Repito. Nadie ha visto un musical si no ha visto West Side Story.
B
Baruj Fainstein25 de enero de 2024
Baruj Fainstein25 de enero de 2024One of the best movie musicals ever made. The music by Leonard Bernstein with lyrics by Stephen Sondheim is delightful, the choreography and dancing are superb and Rita Moreno's Anita is an eye-catching performance.
W
We-n-elina5 de enero de 2022
We-n-elina5 de enero de 2022Uma beleza
Revi a versão original pra poder ver a nova, e esse filme nunca vai deixar de ser um clássico. Amo ver minha abuelita cantando e dançando haha
Ú
Úrsula4Ú5 de enero de 2021
Úrsula4Ú5 de enero de 2021Nada parecido, antes ou depois disso
O nome de Shakespeare não é mencionado nos créditos de um dos musicais mais conhecidos de Hollywood, mas a peça de Leonard Bernstein e Stephen Sondheim foi extraída de "Romeu e Julieta". O romance trágico é transposto ao cenário urbano da Nova York dos anos 50. Em vez de famílias rivais, os personagens principais estão ligados a gangues inimigas.
Charlas sobre esto
E
Esteban Eordogh23 de mayo de 2026
Esteban Eordogh23 de mayo de 2026West Side Story (1961): La obra maestra que se armó entre lágrimas, barro y ....
West Side Story (1961): La obra maestra que se armó entre lágrimas, barro y zapatillas quemadas Chamo, yo amo esta película con locura, pero después de ponerme a escarbar todo lo que pasó detrás de las cámaras, te juro…
1E
Esteban Eordogh14 de agosto de 2025
Esteban Eordogh14 de agosto de 2025West Side Story (1961 vs. 2021)
Un romance eterno en el asfalto: 'West Side Story' Cuando pensamos en el género musical, es imposible no mencionar "West Side Story". Es una historia atemporal que ha marcado al público durante décadas, y no es para…
0





























