
Savage Grace (2007)★ 6.0/10
- Drama
Dirección: Tom Kalin
Guion: Howard A. Rodman, Natalie Robins, Steven M.L. Aronson
Una dramatización del caso de asesinato de Barbara Daly Baekeland, que tuvo lugar en un lujoso apartamento de Londres. Una de las más icónicas tragedias estadounidenses, este crimen violento ocupó titulares en ambos lados del Atlántico.
Reparto y equipo
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Julianne MooreBarbara
Eddie RedmayneAntony Baekeland
Stephen DillaneBrooks Baekeland
Anne ReidNini Daly
Martin HuberAschwin Lippe
Minnie MarxMidge Vanden Heuvel
Jim ArnoldJoost Vanden Heuvel
Mapi GalánSimone Lippe
Barney ClarkTony at 12
Abel FolkCarlos Durán
Belén RuedaPilar Durán
Simón AndreuJean Pierre SouvestreVideos
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E
Esteban Eordogh27 de julio de 2026
Esteban Eordogh27 de julio de 2026Savage Grace (2007) es una película incómoda, fascinante y profundamente perturbadora que se te mete bajo la piel para quedarse ahí un buen rato.
⭐⭐⭐☆☆ (3.5/5 estrellas)
Un retrato de la decadencia humana
No voy a mentirte: no es una película para todo el mundo. La cinta reconstruye el caso real de Barbara Daly Baekeland, una mujer de la alta sociedad estadounidense cuya vida, aparentemente envidiable, termina colapsando en una tragedia grotesca a manos de su propio hijo, Antony.
Lo que hace que la película funcione (y a la vez resulte difícil de digerir) es cómo retrata la putrefacción de una clase social que lo tiene todo. Hay dinero, viajes por la Costa Azul, arte, vestidos elegantes... pero detrás de esa fachada solo hay una soledad feroz, manipulación emocional y una dependencia enfermiza.
Julianne Moore está colosal: Lleva casi todo el peso sobre sus hombros. Muestra a una Barbara trágica, egoísta, frágil y posesiva. Es un personaje al que por momentos compadeces y al segundo siguiente detestas.
La química enfermiza con Eddie Redmayne: Un jovencísimo Redmayne interpreta al hijo, vulnerado y arrastrado por la dinámica tóxica de la madre. La evolución de su relación bordea continuamente tabúes desgarradores sin necesidad de caer en la morbosidad burda, lo que la hace aún más inquietante.
Una belleza fría: La fotografía es preciosa, llena de luz mediterránea y lujo aristocrático, lo que crea un contraste brutal con el vacío interior y la podredumbre mental de sus protagonistas.
¿El problema?
A veces se siente demasiado distante. Hay momentos en los que la dirección parece observar a los personajes como si fueran bichos bajo un microscopio, lo que te impide conectar del todo con su dolor a nivel emocional. Ves la tragedia venir desde kilómetros, pero la lentitud con la que se cocina puede desesperar a más de uno.
Veredicto
Una obra extraña y magnética sobre la cara más oscura del privilegio y los vínculos familiares podridos. Si te atraen las historias reales sobre psicología destructiva y actuaciones viscerales, vale totalmente la pena el viaje (aunque termines con mal cuerpo).
⭐⭐⭐☆☆ (3.5/5 estrellas)
Un retrato de la decadencia humana
No voy a mentirte: no es una película para todo el mundo. La cinta reconstruye el caso real de Barbara Daly Baekeland, una mujer de la alta sociedad estadounidense cuya vida, aparentemente envidiable, termina colapsando en una tragedia grotesca a manos de su propio hijo, Antony.
Lo que hace que la película funcione (y a la vez resulte difícil de digerir) es cómo retrata la putrefacción de una clase social que lo tiene todo. Hay dinero, viajes por la Costa Azul, arte, vestidos elegantes... pero detrás de esa fachada solo hay una soledad feroz, manipulación emocional y una dependencia enfermiza.
Julianne Moore está colosal: Lleva casi todo el peso sobre sus hombros. Muestra a una Barbara trágica, egoísta, frágil y posesiva. Es un personaje al que por momentos compadeces y al segundo siguiente detestas.
La química enfermiza con Eddie Redmayne: Un jovencísimo Redmayne interpreta al hijo, vulnerado y arrastrado por la dinámica tóxica de la madre. La evolución de su relación bordea continuamente tabúes desgarradores sin necesidad de caer en la morbosidad burda, lo que la hace aún más inquietante.
Una belleza fría: La fotografía es preciosa, llena de luz mediterránea y lujo aristocrático, lo que crea un contraste brutal con el vacío interior y la podredumbre mental de sus protagonistas.
¿El problema?
A veces se siente demasiado distante. Hay momentos en los que la dirección parece observar a los personajes como si fueran bichos bajo un microscopio, lo que te impide conectar del todo con su dolor a nivel emocional. Ves la tragedia venir desde kilómetros, pero la lentitud con la que se cocina puede desesperar a más de uno.
Veredicto
Una obra extraña y magnética sobre la cara más oscura del privilegio y los vínculos familiares podridos. Si te atraen las historias reales sobre psicología destructiva y actuaciones viscerales, vale totalmente la pena el viaje (aunque termines con mal cuerpo).















