El caballo de Turín

El caballo de Turín (2011)★ 7.7/10

The Turin Horse

Not Rated · HU,FR,DE,CH · 155 min · 15 de febrero de 2011

  • Drama

Dirección: Béla Tarr, Ágnes Hranitzky

Guion: László Krasznahorkai, Friedrich Nietzsche, Béla Tarr

El colapso de Nietzsche inspira la historia de un caballo enfermo, su dueño y su hija, en lenta decadencia.

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Reseñas

LLucianoAvila7 de julio de 2025
Básicamente cómo los porteños piensan que es vivir en el conurbano




Una de esas películas difíciles de contar, radicando su interés en la forma, en cómo retrata su mundo y los climas y sensaciones que logra, a pura cotidianeidad, austeridad y un toque de hostilidad y malos presagios.

No es tanto la historia del caballo de Turin, como la de quienes lo cuidan, con el hombre desquitándose (presumiblemente por su mala vida) con su equino, cuya falta de cooperación deja inválida a la familia. A su vez, los simples gestos del caballo permiten que el espectador pueda imprimirle a este una cierta caracterización, como si su cambio de actitud fuera una consecuencia de su cruce con Nietzsche.

Mientras, la narración cocina a un fuego tan lento que recién en su última escena la película muestra la hilacha, permitiendo establecer un paralelismo entre caballo y humanos, convirtiendo a este último en víctima y victimario de lo mismo. Haciendo pensar que tal vez la vida de algunos, aunque no se den cuenta, no es tan diferente de la de un animal maltratado.
UUboatsag9616 de mayo de 2025
Ni siquiera necesitas entender qué intenta decir Béla Tarr: solo déjate arrastrar por la intensa atmósfera y siéntela. Mientras la veía, me sentía a la vez filósofo y cochero, e incluso ese caballo desesperado que es empujado por el viento helado. Todo está impregnado de desesperación, y ese camino gris interminable parece conducir únicamente a un funeral.
NNutella-benny16 de mayo de 2025
¡Si puedes soportar esta película, puedes soportar la vida misma!
NNicolas Berte Muñoz14 de diciembre de 2024
La obra se está valiendo de un anécdota, la de Nietzsche (-haya o no sucedido en realidad, para el caso es lo mismo- ahorcando a un cochero por evitar diera más latigazos a un caballo) para tirar más de dos horas de cinta, bien fotografiada tipo Ilford pero que solo guarda en común con la susodicha leyenda de Nietzsche tanto el hombre barbado, presumiblemente ayudado por su hija o sobrina, y el caballo en el que viajaba hasta llegar a su hogar. Sabemos que el cine de arte puede (a) No tener acción, es decir, que no haya violencia sexual ni dramática ni tan siquiera dialógica o de palabras entre personajes, puede también ser (b), una obra lenta, las escenas muy largas de 5 o 8 o más minutos por toma que nadie pagaría se valen, son pertinentes porque son solo para exhibición de muestras y para dilettantes entusiastas del sepia o el blanco y negro; donde ya no estoy de acuerdo es que (c), no tenga sentido la trama del rodaje de más de dos horas en combinación con (a) y (b), me parece que (c) es una cualidad muy destacable, muy plausible incluso para cortometrajes que me encantan -por ejemplo Lynch o Takashi itó- aunque no tengan sentido o cohesión sus narrativas, pero se trata solo de experimentos de 6 u 9 minutos. Esta obra cumple con los tres incisos a,b y c al mismo tiempo. Es cierto, la fotografía es admirable (el sepia y los contrastes del viento con el cielo ventoso y la niebla son de una factura inenarrable) pero personalmente la obra en sí como un todo orgánico es insufrible, más allá del alegato del vecino que llega por brandy al final del segundo día, respecto a la tendencia a disminuir lo excelente y noble mientras abunda más lo degradado y mediocre, o la escena donde llegan los peregrinos buscando agua en el pozo y son repelidos por ella. La he visto en 2018 y la he vuelto a ver, siempre me quedo con las mismas imágenes, la precariedad con que viven, comiendo simple patatas hasta el final, las apocalípticas tardes de viento de fin de los tiempos, y el caballo medio triste medio enfermo.
WWen.dell19 de junio de 2025
Não é preciso nem mesmo decifrar o que Béla Tarr está tentando dizer — basta deixar-se levar pela atmosfera intensa e sentir tudo. Enquanto assistia ao filme, senti que quem estava guiando as charretes e filosofando era eu, e às vezes me senti até mesmo como aquele cavalo desesperado que estava sendo esporado pelo vento gelado. Tudo está mergulhado no desespero, e aquela estrada cinza sem fim parece não levar a nada além de um funeral.
MMago do Filme19 de junio de 2025
Se você conseguir suportar esse filme, vai conseguir suportar sua própria vida!
XXenia.Sr27 de abril de 2025
You don’t even have to figure out what Béla Tarr is trying to say—just let yourself be overwhelmed by the intense atmosphere and feel it all. While watching, I felt like both a philosopher and a coachman watching this film, and sometimes even that desperate horse that was being spurred on through the freezing wind. Everything is steeped in despair, and that endless gray road seems to lead to nothing but a funeral.
TTimeless Tales BW27 de abril de 2025
If you can stomach this film, you can handle life itself!

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