Cost of the Living: A Zom Rom Com

Cost of the Living: A Zom Rom Com (2011)★ 7.2/10

Not Rated · US · 103 min · 27 de octubre de 2011

  • Comedia
  • Drama
  • Romance

Dirección: Daniel Lee White

Guion: Ted Marr, An Shaughnessy, Michael Skeldon, Daniel Lee White

Es una película de acción en vivo que se desarrolla en un mundo donde los muertos vivientes se han levantado y pueden ser domesticados para vivir en paz con los humanos. La gente se ha dividido entre los que apoyan los derechos de los muertos vivientes y los que no. Andrew y Emily, de cualquier campo, se conocen y comienzan a enamorarse, mientras que Brian lucha por encajar. Es una sátira social/política, una historia de lucha y una historia de amor romántico, todo en uno.

Reparto y equipo

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Reseñas

EEsteban Eordogh16 de julio de 2026
Cost of the Living: A Zom Rom Com es una de esas joyas ocultas del cine ultra-independiente que, a pesar de sus evidentes limitaciones de presupuesto, desborda un corazón gigante y una frescura que ya quisieran para sí las grandes producciones de Hollywood. Dirigida por Daniel Lee White con apenas unos 7,000 dólares, la película nos sitúa en un mundo donde los muertos vivientes han resucitado, pero pueden ser domesticados para convivir pacíficamente con los humanos.
​La trama sigue a Andrew (Kevin Killavey) y Emily (Sarah Nicklin), dos jóvenes que se enamoran a pesar de estar en lados opuestos del debate social y político sobre los derechos de los zombies. Lo que hace entrañable a esta obra no son sus efectos especiales (que son artesanales y sumamente modestos), sino la calidez y el empeño de su elenco. Se nota a leguas que es un proyecto nacido del amor puro al cine, donde cada extra y cada locación fue un esfuerzo comunitario. Es una sátira social sumamente humana, divertida y honesta que demuestra que para contar una buena historia de amor y aceptación solo se necesitan buenas intenciones, pasión y un guion con alma.
​Evaluación: ⭐⭐⭐💫 (3.5 de 5 estrellas)
​Un maravilloso recordatorio de que el verdadero cine independiente se hace con el corazón, no con la billetera.