
Everest (2015)★ 7.5/10
- Aventura
- Drama
- Suspenso
- Biografía
Dirección: Baltasar Kormákur
Guion: William Nicholson, Simon Beaufoy
10 de mayo de 1996. Un equipo de escaladores inicia su ascenso hacia la cumbre del Everest, el punto más alto de la Tierra. Pero sin previo aviso, aparece una violenta tormenta, transformando lo que se suponía que iba a ser la culminación de la obsesión de toda una vida en una batalla por la supervivencia.
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Reparto y equipo
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Jason ClarkeRob Hall
Thomas M. WrightMichael Groom
Martin HendersonAndy 'Harold' Harris
Tom Goodman-HillNeal Beidleman
Amy ShindlerCharlotte Fox
Simon HarrisonTim Madsen
Chris ReillyKlev Schoening
John HawkesDoug Hansen
Naoko MoriYasuko Namba
Michael KellyJon Krakauer
Todd BoyceFrank Fischbeck
Mark DerwinLou KasischkeVideos
Ver todo ›Premios · 0 premios, 1 nominaciones
Ver todo ›- NominadoAcademy of Science Fiction, Fantasy & Horror Films, USA 2016Saturn Award · Best Action/Adventure Film
Reseñas
E
Esteban Eordogh27 de julio de 2026
Esteban Eordogh27 de julio de 2026Rating: ⭐⭐⭐⭐☆ (4/5 estrellas)
Un recordatorio helado de lo vulnerables que somos
Iba a Everest esperando la típica película hollywoodense de desastres: héroes con cámara lenta, música dramática a todo volumen y un protagonista rescatando a todos a último minuto. Me encontré con algo totalmente distinto, mucho más silencioso, trágico y brutalmente real.
La película cuenta la historia real de la tragedia de 1996 en el Everest, enfocándose principalmente en Rob Hall (Jason Clarke) y Scott Fischer (Jake Gyllenhaal), dos guías con filosofías muy distintas que lideran a un grupo de montañistas aficionados hacia la cumbre. Hay de todo en ese grupo: un cartero que quiere inspirar a los niños de su pueblo, una mujer que busca coronar sus siete cumbres y un patólogo de Texas con más orgullo que preparación.
Lo que realmente se te queda pegado al cuerpo al terminar de verla es la sensación de frío y de impotencia.
Lo que la hace destacar
El respeto por la montaña: Baltasar Kormákur (el director) no usó el Everest solo como una maqueta. La fotografía te hace sentir el vértigo absoluto de estar al borde de una grieta a miles de metros de altura, con el aire faltándote en los pulmones.
Actuaciones sin pretensiones: Nadie intenta ser un superhéroe. Jason Clarke transmite una empatía gigante como Rob Hall, y ver la desesperación de Keira Knightley al teléfono desde el otro lado del mundo rompe el corazón a cualquiera.
Sin villanos clichés: El "malo" de la película no es un tipo egoísta ni una tormenta con efectos especiales exaggerated; es la combinación de la imprudencia humana, el orgullo, la falta de oxígeno y la indiferencia absoluta de la naturaleza.
El punto débil
A veces la película tiene tantos personajes que cuesta conectar profundamente con todos antes de que empiece el caos. En la segunda mitad, cuando la tormenta golpea y todos llevan trajes gigantes, capuchas y máscaras de oxígeno, te cuesta un poco identificar quién es quién en medio de la ventisca.
¿Vale la pena verla?
Absolutamente. No es una película para pasar un rato divertido de palomitas; es una experiencia sofocante que te deja pensando bastante tiempo después de que ruedan los créditos. Te hace preguntarte esa frase que uno de los personajes repite en la cinta: ¿Por qué la gente insiste en subir ahí arriba cuando el cuerpo humano simplemente no está hecho para sobrevivir a esa altura?
Un recordatorio helado de lo vulnerables que somos
Iba a Everest esperando la típica película hollywoodense de desastres: héroes con cámara lenta, música dramática a todo volumen y un protagonista rescatando a todos a último minuto. Me encontré con algo totalmente distinto, mucho más silencioso, trágico y brutalmente real.
La película cuenta la historia real de la tragedia de 1996 en el Everest, enfocándose principalmente en Rob Hall (Jason Clarke) y Scott Fischer (Jake Gyllenhaal), dos guías con filosofías muy distintas que lideran a un grupo de montañistas aficionados hacia la cumbre. Hay de todo en ese grupo: un cartero que quiere inspirar a los niños de su pueblo, una mujer que busca coronar sus siete cumbres y un patólogo de Texas con más orgullo que preparación.
Lo que realmente se te queda pegado al cuerpo al terminar de verla es la sensación de frío y de impotencia.
Lo que la hace destacar
El respeto por la montaña: Baltasar Kormákur (el director) no usó el Everest solo como una maqueta. La fotografía te hace sentir el vértigo absoluto de estar al borde de una grieta a miles de metros de altura, con el aire faltándote en los pulmones.
Actuaciones sin pretensiones: Nadie intenta ser un superhéroe. Jason Clarke transmite una empatía gigante como Rob Hall, y ver la desesperación de Keira Knightley al teléfono desde el otro lado del mundo rompe el corazón a cualquiera.
Sin villanos clichés: El "malo" de la película no es un tipo egoísta ni una tormenta con efectos especiales exaggerated; es la combinación de la imprudencia humana, el orgullo, la falta de oxígeno y la indiferencia absoluta de la naturaleza.
El punto débil
A veces la película tiene tantos personajes que cuesta conectar profundamente con todos antes de que empiece el caos. En la segunda mitad, cuando la tormenta golpea y todos llevan trajes gigantes, capuchas y máscaras de oxígeno, te cuesta un poco identificar quién es quién en medio de la ventisca.
¿Vale la pena verla?
Absolutamente. No es una película para pasar un rato divertido de palomitas; es una experiencia sofocante que te deja pensando bastante tiempo después de que ruedan los créditos. Te hace preguntarte esa frase que uno de los personajes repite en la cinta: ¿Por qué la gente insiste en subir ahí arriba cuando el cuerpo humano simplemente no está hecho para sobrevivir a esa altura?
U
User-131752723529 de noviembre de 2025
User-131752723529 de noviembre de 2025Contiene spoilers
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