
Paris, 13th District (2021)★ 7.0/10
- Comedy
- Drama
- Romance
Directed by: Jacques Audiard
Written by: Céline Sciamma, Léa Mysius, Jacques Audiard, Adrian Tomine, Nicolas Livecchi
Love is rarely simple, never static.
Articles about this
Cast & crew
See all ›
Lucie ZhangÉmilie Wong
Makita SambaCamille Germain
Noémie MerlantNora Ligier
Jehnny BethAmber Sweet
Camille Leon-FucienÉponine
Oceane CairatyStéphanie
Anaïde RozamLeïla
Pol WhitePère de Camille
Rong-Ying YangMère d'Emilie
Geneviève DoangKarin soeur d'Émilie
Xing Xing ChengGrand-mère d'Émilie
Fabienne GalulaDirectrice centre d'appelsVideos
See all ›Awards · 1 wins, 2 nominations
See all ›- WinnerCannes Film Festival 2021Cannes Soundtrack Award · Best Composer
- NomineeCannes Film Festival 2021Palme d'Or · Palme d'Or
- NomineeCannes Film Festival 2021Queer Palm · Queer Palm
Reviews
R
Rodrigo VillagolzarriMarch 4, 2025
Rodrigo VillagolzarriMarch 4, 2025Aquí donde lo efímero y lo fragmentario parecen la norma, aquí donde uno se define a sí mismo mediante sus transitorias relaciones interpersonales, aquí donde se navega la impermanencia de nuestros afectos. Aquí, en el distrito 13 de París, no un aquí geográfico sino epocal, generacional, Audiard sugiere que el amor triunfa cuando se vive intensamente en el presente.
Y esta posibilidad de unión no necesariamente es particular, sino universal. Esto resulta obvio porque Audiard revela de manera explícita, más allá de los corazones rotos, determinantes que alimentan las crisis existenciales de los protagonistas. Como la sensación de extravío en el ámbito laboral. O reconocer que, por muy intensamente que luches por construir un futuro mejor, una fuerza mayor, ajena a tu control, se encuentra en ruinas. O una nueva forma de violencia psicológica que desata la era digital.
Sí, los protagonistas recurren al sexo a modo de faro, de brújula, que los libere del aprisionamiento. Pero el vínculo genuino no se limita a lo carnal: la conexión necesita ser espiritual, psíquica, el entendimiento, la empatía que dé lugar a un amor, no exclusivamente individual, sino el fundamento de las redes de apoyo que nos sostienen en tiempos de crisis. Y por si acaso cabe resaltar: para nada veo un tratado reaccionario sobre las formas tradicionales de relacionarnos, o un enaltecimiento de la familia nuclear, etc. Al contrario: aunque a veces dubitativamente, la película mira siempre hacia el futuro, nunca al pasado
Y esta posibilidad de unión no necesariamente es particular, sino universal. Esto resulta obvio porque Audiard revela de manera explícita, más allá de los corazones rotos, determinantes que alimentan las crisis existenciales de los protagonistas. Como la sensación de extravío en el ámbito laboral. O reconocer que, por muy intensamente que luches por construir un futuro mejor, una fuerza mayor, ajena a tu control, se encuentra en ruinas. O una nueva forma de violencia psicológica que desata la era digital.
Sí, los protagonistas recurren al sexo a modo de faro, de brújula, que los libere del aprisionamiento. Pero el vínculo genuino no se limita a lo carnal: la conexión necesita ser espiritual, psíquica, el entendimiento, la empatía que dé lugar a un amor, no exclusivamente individual, sino el fundamento de las redes de apoyo que nos sostienen en tiempos de crisis. Y por si acaso cabe resaltar: para nada veo un tratado reaccionario sobre las formas tradicionales de relacionarnos, o un enaltecimiento de la familia nuclear, etc. Al contrario: aunque a veces dubitativamente, la película mira siempre hacia el futuro, nunca al pasado




























