
Natural Born Killers (1994)★ 6.8/10
- Crime
- Romance
Directed by: Oliver Stone
Written by: Quentin Tarantino, David Veloz, Richard Rutowski, Oliver Stone
Two scarred childhood victims end up as lovers and psychotic serial killers who are carelessly exalted by the media.
Articles about this
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The Act of Watching is Never Neutral
M

Matthew Alan SchmidtOctober 28, 2025
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'Natural Born Killers': Propagation of violence or critique of the media?
S

seamouseJune 14, 2024
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La Bruja AcrataApril 7, 2026
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See all ›- NomineeGolden Globes, USA 1995Golden Globe · Best Director - Motion Picture
- NomineeVenice Film Festival 1994Golden Lion · Golden Lion
Reviews
F
franco0keyNovember 30, 2024
franco0keyNovember 30, 2024This movie is a mix of glam rock and crime, and an intense portrayal of anarchism and violence. Honestly, it's hard to believe Oliver Stone directed it. It only made sense when I realized that Quentin Tarantino wrote the screenplay. While the indiscriminate killing shown is immoral, the visuals and soundtrack are still very well made.
P
pedro24November 28, 2024
pedro24November 28, 2024Violence runs from the beginning to the end of the movie. Killing should not be glorified!
P
Pe23RoSNovember 28, 2024
Pe23RoSNovember 28, 2024It is said that Quentin Tarantino wrote the script. Although the movie was a great success, Oliver Stone changed it so much. The film used an satirical approach that most people find hard to accept, laughing at the shameless media and the pathetic onlookers, which was clever. However, if anyone admires the two murderers because of this, that’s just wrong.
R
REEA63April 5, 2024
REEA63April 5, 2024I dislike this movie, I loathe it. Not for its abundance of violent scenes but for the ideology it espouses. The fact that we celebrate a film glorifying violence bewilders me. What kind of world do we live in?
C
CeriloJrApril 5, 2024
CeriloJrApril 5, 2024The film is controversial, and personally, I'm not a fan (though I'm impressed by its technical achievements). The use of intricate techniques and a strong artistic flair aligns well with the overall spirit of the movie. Filled from start to finish with intense rock vibes and an extreme attitude, its unconventional and strange plot serves as a form of expression, though it might be a bit too much.
X
XxBevisxXMarch 24, 2021
XxBevisxXMarch 24, 2021Passion for crime
Woody Harrelson became famous in this movie that explores deep themes such as violence caused by men versus men. A classic of the contemporary cinema.
H
H-2BirdsMarch 24, 2021
H-2BirdsMarch 24, 2021Violence in its purest form
The most savage criminal fantasies are left to wonder freely in this movie. A true testimony of the horrifying deeds humanity is capable of committing.
S
Samir mejias2March 1, 2026
Samir mejias2March 1, 2026Muy mal
S
Sanabria 666October 20, 2025
Sanabria 666October 20, 2025Dirigida por Oliver Stone y escrita originalmente por Quentin Tarantino (aunque reescrita sustancialmente por Stone y otros colaboradores), Natural Born Killers es una de las películas más provocadoras, estilizadas y polémicas de los años 90. Lejos de ser una simple historia de crimen, la cinta es una crítica feroz y desbordante contra la obsesión de los medios con la violencia, la glorificación de los asesinos en la cultura popular y la banalización del sufrimiento humano en aras del entretenimiento.
La trama sigue a Mickey y Mallory Knox, una pareja de amantes marginales que emprenden un viaje sangriento a través de Estados Unidos, dejando tras de sí un rastro de cadáveres y caos. Pero más que centrarse en los crímenes en sí, la película explora cómo la sociedad —especialmente los medios de comunicación y el sistema de justicia— transforma a estos asesinos en celebridades, mitos modernos, ídolos de una cultura sedienta de sensacionalismo. Lo que podría haber sido una historia de amor trágica o una crónica criminal se convierte en un espejo distorsionado de la propia audiencia, obligándonos a preguntarnos: ¿quiénes son los verdaderos monstruos?
Lo primero que impacta de Natural Born Killers es su estilo visual. Oliver Stone despliega un arsenal de técnicas cinematográficas: cambios abruptos de formato (película, video, animación), colores saturados, secuencias en blanco y negro, distorsiones de sonido, montaje frenético y referencias a géneros tan dispares como el western, el musical, el documental y el cine experimental. Cada escena parece diseñada para sobrecargar los sentidos, reflejando la hiperestimulación constante de una sociedad adicta al espectáculo. No es casualidad que la película se sienta a veces como si estuviéramos navegando entre canales de televisión: es precisamente esa fragmentación la que denuncia.
Woody Harrelson y Juliette Lewis entregan actuaciones intensas, casi teatrales, que caminan deliberadamente sobre la línea entre lo real y lo caricaturesco. Harrelson encarna a Mickey con una mezcla de carisma, locura y cinismo que lo hace a la vez repulsivo y magnético. Lewis, por su parte, construye a Mallory como una figura herida, manipulada y peligrosamente impredecible, cuya infancia traumática se muestra en una secuencia de estilo sitcom que es una de las más memorables —y perturbadoras— de la película. Ambos personajes son producto de un entorno violento, pero también se convierten en sus cómplices más efectivos.
La banda sonora, cuidadosamente seleccionada, refuerza el tono caótico y ecléctico de la cinta. Desde Leonard Cohen hasta Nine Inch Nails, pasando por Bob Dylan y Patti Smith, la música no solo acompaña la acción, sino que comenta, ironiza y a veces contradice lo que vemos en pantalla, añadiendo otra capa de complejidad al discurso de la película.
Más allá de su estética desbordante, Natural Born Killers plantea preguntas incómodas que siguen vigentes décadas después: ¿Hasta qué punto los medios crean los monstruos que luego condenan? ¿Por qué la violencia se vuelve entretenimiento? ¿Y qué dice de nosotros el hecho de que disfrutemos viéndola? Stone no ofrece respuestas fáciles; más bien, lanza una bomba audiovisual y deja que el espectador recoja los pedazos.
Es innegable que la película ha sido criticada —y con razón— por algunos sectores que consideran que, al intentar denunciar la violencia, termina reproduciéndola de forma glamorosa. Sin embargo, esa ambigüedad es parte de su fuerza: la película no se permite ser moralista, porque sabe que también forma parte del sistema que critica. Es una obra incómoda, desafiante y deliberadamente incendiaria.
La trama sigue a Mickey y Mallory Knox, una pareja de amantes marginales que emprenden un viaje sangriento a través de Estados Unidos, dejando tras de sí un rastro de cadáveres y caos. Pero más que centrarse en los crímenes en sí, la película explora cómo la sociedad —especialmente los medios de comunicación y el sistema de justicia— transforma a estos asesinos en celebridades, mitos modernos, ídolos de una cultura sedienta de sensacionalismo. Lo que podría haber sido una historia de amor trágica o una crónica criminal se convierte en un espejo distorsionado de la propia audiencia, obligándonos a preguntarnos: ¿quiénes son los verdaderos monstruos?
Lo primero que impacta de Natural Born Killers es su estilo visual. Oliver Stone despliega un arsenal de técnicas cinematográficas: cambios abruptos de formato (película, video, animación), colores saturados, secuencias en blanco y negro, distorsiones de sonido, montaje frenético y referencias a géneros tan dispares como el western, el musical, el documental y el cine experimental. Cada escena parece diseñada para sobrecargar los sentidos, reflejando la hiperestimulación constante de una sociedad adicta al espectáculo. No es casualidad que la película se sienta a veces como si estuviéramos navegando entre canales de televisión: es precisamente esa fragmentación la que denuncia.
Woody Harrelson y Juliette Lewis entregan actuaciones intensas, casi teatrales, que caminan deliberadamente sobre la línea entre lo real y lo caricaturesco. Harrelson encarna a Mickey con una mezcla de carisma, locura y cinismo que lo hace a la vez repulsivo y magnético. Lewis, por su parte, construye a Mallory como una figura herida, manipulada y peligrosamente impredecible, cuya infancia traumática se muestra en una secuencia de estilo sitcom que es una de las más memorables —y perturbadoras— de la película. Ambos personajes son producto de un entorno violento, pero también se convierten en sus cómplices más efectivos.
La banda sonora, cuidadosamente seleccionada, refuerza el tono caótico y ecléctico de la cinta. Desde Leonard Cohen hasta Nine Inch Nails, pasando por Bob Dylan y Patti Smith, la música no solo acompaña la acción, sino que comenta, ironiza y a veces contradice lo que vemos en pantalla, añadiendo otra capa de complejidad al discurso de la película.
Más allá de su estética desbordante, Natural Born Killers plantea preguntas incómodas que siguen vigentes décadas después: ¿Hasta qué punto los medios crean los monstruos que luego condenan? ¿Por qué la violencia se vuelve entretenimiento? ¿Y qué dice de nosotros el hecho de que disfrutemos viéndola? Stone no ofrece respuestas fáciles; más bien, lanza una bomba audiovisual y deja que el espectador recoja los pedazos.
Es innegable que la película ha sido criticada —y con razón— por algunos sectores que consideran que, al intentar denunciar la violencia, termina reproduciéndola de forma glamorosa. Sin embargo, esa ambigüedad es parte de su fuerza: la película no se permite ser moralista, porque sabe que también forma parte del sistema que critica. Es una obra incómoda, desafiante y deliberadamente incendiaria.
J
João_61August 27, 2025
João_61August 27, 2025Dizem que Quentin Tarantino escreveu o roteiro. Embora o filme tenha sido um grande sucesso, Oliver Stone o alterou muito. Foi utilizada uma abordagem satírica que a maioria das pessoas acha difícil de aceitar, rindo da mídia desavergonhada e dos espectadores patéticos, o que foi inteligente. Porém, se alguém admira os dois assassinos por causa disso, isso está errado.
A
alisa94August 27, 2025
alisa94August 27, 2025A violência ocorre do início ao fim do filme. Matar não deve ser glorificado!
S
Santos_AdamsAugust 27, 2025
Santos_AdamsAugust 27, 2025Este filme é uma mistura de glam rock e crime, e um retrato intenso do anarquismo e da violência. Honestamente, é difícil acreditar que Oliver Stone o dirigiu. Só fez sentido quando percebi que Quentin Tarantino escreveu o roteiro. Embora a matança indiscriminada mostrada seja imoral, o visual e a trilha sonora ainda são muito bem feitos.






























