
Fear and Loathing in Las Vegas (1998)★ 7.6/10
- Adventure
- Comedy
- Drama
Directed by: Terry Gilliam
Written by: Hunter S. Thompson, Terry Gilliam, Tony Grisoni, Tod Davies, Alex Cox
Follow journalist Raoul Duke and his lawyer Dr. Gonzo as they embark on a drug-fueled journey to cover a motorcycle race in Las Vegas. Their initial mission quickly spirals into a surreal odyssey of hedonism, hallucinations, and absurdity, showcasing the darker side of the American Dream and the counterculture of the 1970s.
Articles about this

"Te presento a mi abogado, el Dr. Gonzo"
O

OFF 13July 1, 2025
0
Crítica en retrospectiva: Rango (Gore Verbinski, 2011)
G

Gabriel DumontJune 18, 2025
3
Easy Rider, película emblemática del espíritu setentista norteamericano
P

pablokulcarJune 16, 2024
0
La psicodélica y alocada visión del cine de Terry Gilliam
J

Jeroo CascoNovember 22, 2023
0Cast & crew
See all ›
Johnny DeppRaoul Duke
Benicio Del ToroDr. Gonzo
Tobey MaguireHitchhiker
Michael Lee GoginUniformed Dwarf
Larry CedarCar Rental Agent - Los Angeles
Brian Le BaronParking Attendant
Katherine HelmondDesk Clerk at Mint Hotel
Michael WarwickBell Boy
Craig BierkoLacerda
Tyde KierneyReporter
Mark HarmonMagazine Reporter
Tim ThomersonHoodlumVideos
See all ›Awards · 0 wins, 1 nominations
See all ›- NomineeCannes Film Festival 1998Palme d'Or · Palme d'Or
Reviews
L
LolapediaMarch 24, 2021
LolapediaMarch 24, 2021Psychedelic dementia
Johnny Depp joins forces with visionary director Terry Gilliam to take us on a psychedelic trip to the mind of writer Hunter S. Thompson. It turned out to be a box-office bomb, but a success for every cinema fan.
B
BerINvtMarch 24, 2021
BerINvtMarch 24, 2021A gonzo's classic
Experience Hunter S. Thompson’s mind-blowing journey through Johnny Depp in "Fear and Loathing in Las Vegas", the film adaptation of one of the most important journalistic works of our time.
S
Sanabria 666October 20, 2025
Sanabria 666October 20, 2025Dirigida por Terry Gilliam y basada en la novela homónima de Hunter S. Thompson, Fear and Loathing in Las Vegas es una experiencia cinematográfica tan caótica como fascinante, una inmersión sensorial en el corazón del sueño americano desmoronado. La película no pretende contar una historia convencional; más bien, busca transportar al espectador a un viaje alucinado, desquiciado y profundamente simbólico, donde la realidad se disuelve entre nubes de éter, adrenalina y paranoia.
La trama sigue a Raoul Duke (Johnny Depp), un periodista en decadencia, y a su abogado Dr. Gonzo (Benicio del Toro), mientras emprenden un viaje a Las Vegas con el pretexto de cubrir una carrera de motos. Pero lo que comienza como una misión periodística se transforma rápidamente en una odisea psicodélica, en la que los límites entre lo real y lo imaginario se borran por completo. A través de una narrativa fragmentada y visualmente desbordante, Gilliam construye un retrato del colapso del idealismo de los años 60, mostrando cómo el hedonismo extremo y la búsqueda desesperada de libertad terminan devorando a quienes los persiguen.
Lo más impactante de la película es su estilo visual. Gilliam, conocido por su imaginación desbordante y su estética surrealista, encuentra en esta historia el lienzo perfecto para desplegar todo su repertorio: distorsiones de la cámara, colores saturados, animaciones grotescas, secuencias oníricas y una puesta en escena que parece estar al borde del colapso en todo momento. Cada plano parece respirar caos, pero detrás de ese aparente desorden hay una intención clara: reflejar el estado mental de sus protagonistas y, por extensión, el espíritu de una época que ya no sabe hacia dónde va.
Johnny Depp entrega una de sus actuaciones más comprometidas y memorables. No solo encarna físicamente a Hunter S. Thompson —con gestos, voz y postura—, sino que logra transmitir la angustia existencial que subyace bajo la fachada de exceso. Por su parte, Benicio del Toro es perfecto como el Dr. Gonzo: una fuerza desatada, impredecible, a veces cómica, a veces aterradora, que representa el lado más oscuro y autodestructivo del viaje. La química entre ambos actores es electrizante y fundamental para sostener la película durante sus momentos más delirantes.
La banda sonora también juega un papel crucial. Canciones de Bob Dylan, The Rolling Stones, Jefferson Airplane y otros íconos de la contracultura no solo ambientan la época, sino que funcionan como comentarios irónicos o nostálgicos sobre lo que se ha perdido. La música, junto con la fotografía y el diseño de producción, crea una atmósfera que es a la vez seductora y repulsiva, invitando al espectador a participar del viaje sin prometerle un regreso sano.
Más allá del espectáculo visual y sonoro, Fear and Loathing in Las Vegas plantea preguntas profundas sobre la identidad, la libertad y el precio del desencanto. A través del monólogo final de Duke —una reflexión melancólica sobre el “alto punto de la ola” del movimiento hippie—, la película sugiere que, a veces, los sueños más nobles terminan consumidos por su propia intensidad. No es una crítica al idealismo en sí, sino una advertencia sobre la dificultad de mantenerlo vivo en un mundo que se resiste a cambiar.
Es importante señalar que esta no es una película para todos los públicos. Su ritmo errático, su falta de estructura narrativa tradicional y su constante estimulación sensorial pueden resultar abrumadores o incluso incomprensibles para quienes buscan una historia lineal. Sin embargo, para quienes están dispuestos a abandonar las expectativas convencionales del cine, Fear and Loathing in Las Vegas ofrece una experiencia única, provocadora y profundamente humana en su caos.
La trama sigue a Raoul Duke (Johnny Depp), un periodista en decadencia, y a su abogado Dr. Gonzo (Benicio del Toro), mientras emprenden un viaje a Las Vegas con el pretexto de cubrir una carrera de motos. Pero lo que comienza como una misión periodística se transforma rápidamente en una odisea psicodélica, en la que los límites entre lo real y lo imaginario se borran por completo. A través de una narrativa fragmentada y visualmente desbordante, Gilliam construye un retrato del colapso del idealismo de los años 60, mostrando cómo el hedonismo extremo y la búsqueda desesperada de libertad terminan devorando a quienes los persiguen.
Lo más impactante de la película es su estilo visual. Gilliam, conocido por su imaginación desbordante y su estética surrealista, encuentra en esta historia el lienzo perfecto para desplegar todo su repertorio: distorsiones de la cámara, colores saturados, animaciones grotescas, secuencias oníricas y una puesta en escena que parece estar al borde del colapso en todo momento. Cada plano parece respirar caos, pero detrás de ese aparente desorden hay una intención clara: reflejar el estado mental de sus protagonistas y, por extensión, el espíritu de una época que ya no sabe hacia dónde va.
Johnny Depp entrega una de sus actuaciones más comprometidas y memorables. No solo encarna físicamente a Hunter S. Thompson —con gestos, voz y postura—, sino que logra transmitir la angustia existencial que subyace bajo la fachada de exceso. Por su parte, Benicio del Toro es perfecto como el Dr. Gonzo: una fuerza desatada, impredecible, a veces cómica, a veces aterradora, que representa el lado más oscuro y autodestructivo del viaje. La química entre ambos actores es electrizante y fundamental para sostener la película durante sus momentos más delirantes.
La banda sonora también juega un papel crucial. Canciones de Bob Dylan, The Rolling Stones, Jefferson Airplane y otros íconos de la contracultura no solo ambientan la época, sino que funcionan como comentarios irónicos o nostálgicos sobre lo que se ha perdido. La música, junto con la fotografía y el diseño de producción, crea una atmósfera que es a la vez seductora y repulsiva, invitando al espectador a participar del viaje sin prometerle un regreso sano.
Más allá del espectáculo visual y sonoro, Fear and Loathing in Las Vegas plantea preguntas profundas sobre la identidad, la libertad y el precio del desencanto. A través del monólogo final de Duke —una reflexión melancólica sobre el “alto punto de la ola” del movimiento hippie—, la película sugiere que, a veces, los sueños más nobles terminan consumidos por su propia intensidad. No es una crítica al idealismo en sí, sino una advertencia sobre la dificultad de mantenerlo vivo en un mundo que se resiste a cambiar.
Es importante señalar que esta no es una película para todos los públicos. Su ritmo errático, su falta de estructura narrativa tradicional y su constante estimulación sensorial pueden resultar abrumadores o incluso incomprensibles para quienes buscan una historia lineal. Sin embargo, para quienes están dispuestos a abandonar las expectativas convencionales del cine, Fear and Loathing in Las Vegas ofrece una experiencia única, provocadora y profundamente humana en su caos.
S
Sofia01January 5, 2021
Sofia01January 5, 2021Psicodélico
Talvez a parceria criativa mais óbvia da carreira de Gilliam, incumbido aqui em levar ao cinema a obra psicodélica e delirante de Hunter S. Thompson. Uma história que mostra o "sonho americano" com ácido.
R
rato marinhoJanuary 5, 2021
rato marinhoJanuary 5, 2021Demencia psicodélica
Johnny Depp se une al visionario director Terry Gilliam para llevarnos en un viaje psicodélico por la mente del escritor Hunter S. Thompson. Resultó ser un fracaso de taquilla, pero un éxito en los corazones de los fanáticos del cine.
M
melody30January 5, 2021
melody30January 5, 2021Un clásico del gonzo
Vive la alucinante travesía de Hunter S. Thompson a través de la actuación de Johnny Depp en "Pánico y locura en Las Vegas", la adaptación fílmica de una de las obras periodísticas más importantes de nuestros tiempos.


















